DR. NELSON CAMPOS VILLALOBOS Kant ha sido uno de los filósofos más destacados y ha inspirado a millones de personas, siendo el filósofo más leído y discutido en las facultades de educación y de filosofía en el mundo. Nació en la ciudad de Koenisberg, de donde no salió en toda su vida. Era tan metódico que sus contemporáneos y vecinos señalaban que se podía poner el reloj a la hora porque su paseo al caer la noche se hacía siempre a la misma hora exacta. Si bien su vida parece aburrida, ya que no se casó ni tuvo descendientes ni tampoco viajó, su vida intelectual en cambio fue emocionante. Siempre se le consideró un gran maestro y sus clases eran populares en la Universidad de su región. Lo que llama la atención en los lectores dedicados, es la enorme masa de conceptos nuevos y a los cuales les dio nombre, que acuñó en sus publicaciones. Estas son bastante densas y creo firmemente quie pocos filósofos profesionales lo han leído completa y detalladamente. Entre los estudiantes actuales suelen circular libritos con el nombre de Todo Kant resumido o Kant al alcance de todos, lo que en justicia no es posible, por la complejidad teórica y el lenguaje altamente especializado, que requiere más conocimientos de filosofía de parte del lector o estudiante. Sin embargo, su Pedagogía es una obra que se lee con facilidad. Durante toda su vida profesional Kant estuvo relacionado con la pedagogía, puesto que fue profesor universitario bastante exitoso por el interés que desperataba en sus estudiantes y porque era innovador en la cátedra. En su época la Universidad de Koenisberg había incorporado la formación profesional de maestros y por lo mismo pidió a todos sus académicos que en forma rotatoria dictasen clases relacionadas con la enseñanza. A Kant le correspondió en el año académico 1786-1787 y con su habitual rigurosidad preparó esas lecciones saliéndose de la metodología tradicional imperante y prefirió escoger un libro de la época y discutirlo en la clase. Escogió como autor de su preferencia a Rousseau, filósofo al que admiraba. En su casa, austera y propia de un solterón, solamente tenía un cuadro, que era justamente un retrato de Rousseau. Como se disponía en el año citado de un manual introductorio al pensamiento rousseniano, escrito por el educador y filósofo Basedow, titulado Das Elementalwerk, lo empleó como texto del curso y a través de sus comentarios siguió el razonamiento educacional de Rousseau. Esas clases dieron origen al libro titulado Uber Pedagogik. En educación se le recordará siempre por ese pequeño libro, donde expresa sus ideas y titulado sencillamente Pegagogía (1803), que todos los educadores deberían haber leído. Comienza señalando: El hombre es la única criatura que ha de ser educada. Entendiendo por educación los cuidados (sustento, manutención), la disciplina y la instrucción, juntamente con la educación Según esto, el hombre es niño pequeño, educando y estudiante.