8/9/2015 Leer o no leer | Nueva Revista http://www.nuevarevista.net/articulos/leeronoleer 1/4 introduzca texto ACCESO REGISTRADOS Usuario/email Contraseña nuevo usuario | ¿has olvidado la contraseña? Descubra las ventajas de ser suscriptor BUSCADOR buscador avanzado ARTÍCULO Leer o no leer por JOSÉ MANUEL MORA FANDOS Publicado en Cultura, Libros | Autorrecensión | sociedad Noviembre 2010 Nueva Revista número 130 Autor: ver ficha completa más artículos de este autor ABSTRACT Sobre identidad en la sociedad de la información. ARTÍCULO Madrid, Biblioteca Nueva, 2010, 96 págs. No piensen que están ante un ensayo académico. No. Llamémoslo entonces una toma de temperatura. Cuando uno quiere aclararse consigo mismo, y confía en que la escritura puede ser un buen camino, no desea perder cierta calidez. Le parece que perderla sería perderse. Pero eso de escribirse sin perderse, quizás le ponga al indagador que escribe en la tesitura de tener que improvisar novedades, incluso un género de escritura a la medida, a la medida de quién y cómo se es. Esto inquieta un poco: de entrada, puede ser difícil escapar de ese pensamiento que establece una relación directa entre un montón disperso de apuntes y su deriva hacia una pulida reflexión impersonal. Quizás hemos llegado a pensar que ese texto abstracto es la meta, cuando se quiere reflexionar sobre la verdad de algo, y que unos lectores abstractos, como intelectos separados que van libando ideas de cáliz en cáliz, son sus receptores naturales. Esto es una exageración, claro. Para mí se trata de ver, de ver otra vía para ver, sin perder la temperatura. Hace poco escuché una anécdota muy divertida: una niña de seis años, un auténtico torbellino en el aula, de repente guarda un sospechoso silencio: está haciendo un dibujo. El profesor se acerca con alivio, y le pregunta intrigado: “¿Qué estás dibujando”? Y la niña: “Un dibujo de Dios”, y el profesor: “Pero si nadie ha visto a Dios”, y la niña: “Pues lo van a ver enseguida”. El mayor aprendizaje de la escritura de Leer o no leer ha sido la experiencia de ver con palabras lo que de entrada no es fácil de ver, pero está. Y hace falta una buena carga de desprejuicio e ingenuidad, entrar en considerables pérdidas de pudor, para confiar en la posibilidad de esa visión. Hacerse niño. No voy a disculparme por ponerme un poco ARTÍCULO SOBRE EL AUTOR COMENTARIOS ATÍCULOS RELACIONADOS WEBS RELACIONADAS BUSCAR REGÍSTRESE SOBRE NUEVA REVISTA