Seminario “Monumenta Linguae Vasconum proiektua (2002-2008). Sei urte ikerketan” Vitoria-Gasteiz, 10 de septiembre de 2008 Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea Los textos en vizcaíno meridional y alavés noroccidental ∗ Koldo Ulibarri UPV/EHU 1. Situación geográfica y cronológica El fin de nuestro estudio es llegar a conocer el euskara que se hablaba en el noroeste de Álava, tanto su situación dentro del idioma y sus dialectos, como la evolución del mismo a través del tiempo. Cuando decimos el noroeste de Álava, nos referimos a las tierras del valle del Nervión, así como a lo que hoy día se denomina cuadrilla de Ayala, la cual forman cinco municipios: Artziniega, Ayala, Amurrio, Okondo y Llodio. Sin embargo, nos pareció necesario incluir dentro de nuestro estudio la zona vizcaína que surca el mismo río, ya que cualquier estudio dialectológico exige comparaciones con las zonas próximas. Así pues, nueve son los pueblos vizcaínos incluidos: Arakaldo, Arrankudiaga, Arrigorriaga, Basauri, Orduña, Orozko, Ugao-Miravalles, Zaratamo y Zeberio. En cuanto al punto de vista cronológico, encontramos datos que abarcan del s. XVIII en adelante, aunque la mayoría son del s. XIX, muchos de ellos traducciones hechas por mandato del príncipe Bonaparte. Aparte de esto, aunque el euskara nativo se ha perdido en tierras alavesas, aún tenemos hablantes en los pueblos vizcaínos de la comarca, si bien en algunos se encuentra en situación agónica (para el catálogo de textos, vide § 5). 2. Sobre la situación lingüística de la zona Pero, lingüísticamente, ¿qué se ha dicho del euskara de la zona? El príncipe Bonaparte, primero en hacer un mapa dialectológico del euskara, consideró siempre la lengua de los pueblos de Álava como parte de las variedades vizcaínas colindantes; así, Llodio lo situó dentro de la variedad vizcaína central, mientras que, según el príncipe, en Baranbio se usaba ∗ Antes de empezar, queremos dar las gracias a los organizadores del seminario por invitarnos participar en él. Así mismo, nos gustaría agradecer a varias personas su colaboración: por una parte, a Blanca Urgell, por la especial participación que ha tenido tanto en la concepción y desarrollo del proyecto como por las siempre interesantes notas y objeciones que propone; y por otra parte, a Joseba Lakarra, por la lectura del primer borrador y las consiguientes notas. No hay que decir que todos los errores que haya en este trabajo sólo son atribuibles a quien esto escribe.