Estudios sobre la historia de los usos gráficos en español, 73-80. Nebrija, el seseo y la sandía* Pedro SÁNCHEZ-PRIETO BORJA Universidad de Alcalá 1. Señala el DCECH (s.v.) que la palabra sandía se documenta por primera vez, dentro de un contexto románico 1 , en Nebrija (1495): «Sandía, especie de melón: melo in- dicus». En efecto, melo indicus vendría a corresponderse con sintagmas del árabe que inclu- yen el determinante que dio origen al término sandía como denominación de esta hortaliza, como batiha sindiyyah o ‘badea del país de Sind’ 2 , de acuerdo con un proceso muy ex- tendido para nombrar los frutos, la utilización de un genérico más un adjetivo especifica- tivo, muchas veces toponímico, como en MALUM PERSICUM, el albérchigo, o antroponímico MALA (o POMA) MATTIANA, la manzana, o con alternativas referidas al origen o a una ca- racterística, como MALUM PUNICUM o MALUM GRANATUM, la granada 3 . La siguiente do- * Este estudio se ha elaborado gracias al proyecto del Ministerio de Economía «Corpus de Docu- mentos Españoles Anteriores a 1700 (CODEA+ 2015)» (FFI2012-33646). 1 Dos centurias atrás, «en la versión latina del Calendario de Córdoba del Rabí Ben Zaid, hecha en el s. XIII, se lee que en el mes de agosto ‘fit bona adulaha [nombre árabe de esta fruta], et est sandia’» (DCECH, s.v.). El sentido de la observación se ve mejor en el contexto: «Et in summa hujis mensis ex eis que non applicantur ad tabulas et non ingrediuntur in canone dierum sunt ista: Fit succus duorum granato- rum cum aqua feniculi […] Et in ipso incipiunt arotab et jujubre, et maturantur persica lenia, et coagulantur glandes, et fit bona adulaha, et es sandia, et invenuntur in eo pira zuccarina postrema et cucumerus saracce- nicus» (Libri 1838: 439). Entendemos que «et est sandia» es la glosa del traductor latino al nombre árabe adulaha que da el calendario de 961 (mil años posterior es la edición de Pellat 1961). 2 El melón y la sandía reciben en árabe diversos nombres según las regiones. En castellano antiguo es también arabismo badea, palabra que se empleó para diversos frutos de forma redondeada, pero parece aludir a la sandía, por ir, como suele, tras melón en la Sevillana medicina de Juan de Aviñón (Sevilla, Juan de Burgos, 1545): «aprovéchanle mucho esta recepta. Recipe simiente de calabaça y de melón y de badea y de pepinos y de almendras dulças de cada uno una onça, simiente de beleño cuarta de onça» (92r), en «Bi- blioteca Digital de Textos del Español Antiguo: Textos médicos españoles» <http://www.hispanicseminary. org/t&c/med/index-es.htm> (consulta 12-5-2014); el impreso transcrito (por Eric W. Naylor) es BNE 30652. 3 Plinio el Viejo denomina al granado punicum arbos y malum granatum: «en África, en los al- rededores de Cartago, existe la manzana púnica que algunos llaman granatum» (Naturalis historia 13,34). En la General estoria y otros textos medievales se denomina milgrano al árbol y milgrana al fruto. La cos- tumbre de nombrar los frutos por el lugar de origen atribuido es universal: español naranjas de la China, mandarinas; árabe magrebí china ‘naranja’; griego moderno portokalos ‘mandarina’, por creer que venía de Portugal o por traerla marineros portugueses.