Dualidad Onda-Partícula como Fenómeno Clásico José Garrigues Baixauli, jgarrigu@eln.upv.es Resumen La hipótesis de que tanto el universo como las partículas poseen cuatro dimensiones espaciales, junto con la cuantificación de espacio, nos permite aplicar las ecuaciones de la física clásica macroscópica a las partículas elementales, de forma que fenómenos puramente cuánticos como el entrelazamiento cuántico, el efecto túnel, etc. se pueden explicar desde la física clásica. En este trabajo se explica la dualidad onda-partícula como un único fenómeno, la partícula produce la perturbación del medio (átomos de espacio y tiempo), generando la onda, de la misma forma que se genera una onda en el agua. 1. Introducción. La relatividad restringida nos mostró que debemos considerar el espacio y el tiempo como una única entidad física, el espacio-tiempo. Dado que el universo tiene tres dimensiones espaciales físicas observables, es usual referirse al tiempo como la "cuarta dimensión" y al espacio-tiempo como "espacio de cuatro dimensiones". El segundo postulado de la relatividad restringida establece que la velocidad de la luz c en el vacío es una constante universal, independiente del movimiento del observador. En relatividad general, Einstein describe la gravitación mediante cuatro dimensiones, que resultan ser necesarias y suficientes, de forma que la gravedad es debida a la curvatura espacial. En relatividad general, toda energía es curvatura. La curvatura es un concepto fundamental utilizado tanto en relatividad general como en mecánica cuántica. La relatividad general supone que el espacio-tiempo es continuo. Sin embargo no hay ninguna evidencia experimental de ello. ¿Son el espacio y el tiempo continuos?, o solamente estamos convencidos de dicha continuidad como consecuencia del condicionamiento de la educación. En los últimos años, tanto físicos como matemáticos, se han preguntado si es posible que el espacio y el tiempo sean discretos Si pudiéramos analizar el espacio a escalas suficientemente pequeñas, ¿veríamos "átomos" de espacio, irreducibles pedazos de volumen que no se podrían descomponer en nada menor? [1]. La cuantificación del espacio-tiempo conserva la invariancia relativista [2], la causalidad y permite distinguir partículas elementales entre sí de un modo simple y natural. [3] El valor mínimo de volumen, longitud o área, se mide en unidades de Planck [1]. Las teorías relacionadas con la gravedad cuántica, tales como la teoría de