50 www.neurologia.com Rev Neurol 2010; 50 (1): 50-57
HISTORIA Y HUMANIDADES
Introducción
La glándula pineal es uno de los órganos de la ana-
tomía cuya función ha generado más controversias
y especulaciones a lo largo de la historia. Su locali-
zación anatómica en la encrucijada del sistema ner-
vioso central (SNC), su carácter impar en un entor-
no de estructuras dobles y su aspecto morfológico
han atraído la atención de numerosos cientíicos,
y se han llegado a postular elaboradas y comple-
jas teorías isiológicas relacionadas con el funcio-
nalismo del cuerpo humano, e incluso postulados
ilosóicos que entroncan con su espiritualidad. De
hecho, esta glándula cefálica, denominada también
epíisis o ‘excrecencia superior’ para diferenciar-
la de la hipóisis o ‘excrecencia inferior’, ha pasado
por momentos históricos de absoluto olvido, en los
que se estimó como un mero vestigio rudimenta-
rio, a épocas de enorme esplendor, en las que se lle-
gó a considerar incluso como la jaula anatómica del
alma humana.
En cualquier caso, la glándula pineal se ha con-
siderado durante gran parte de la historia como un
‘órgano enigmático’ [1], en palabras de Arthur van
Gehuchten (1861-1914), al que se le han adscri-
to importantes responsabilidades de nexo entre el
cuerpo y el espíritu del ser humano. De hecho, esta
función ya estaba recogida desde tiempos ancestra-
les en la ilosofía hindú y su literatura védica. Una
de las leyendas más populares de esta cultura narra
cómo Parvati, la esposa del dios Shiva, le cubrió los
ojos, quedando el mundo sumido en una confusa
situación de oscuridad. Afortunadamente, apare-
ció en la frente de Shiva un tercer ojo, con lo que
el mundo se salvó del inevitable desastre (Fig. 1).
En este sentido, según las antiguas tradiciones hin-
dúes, los seres humanos dispondrían de un ‘tercer
ojo’ u órgano místico (la glándula pineal), corres-
pondiente al sexto chakra (ajna), que les proporcio-
na una especie de ventana a su propia vida espiri-
tual y que encierra la clave de su poder mental [2].
Curiosamente, según los clásicos textos de la me-
dicina hindú, este vórtice de energía se encontraría
activo durante las horas nocturnas, al igual que hoy
conocemos que sucede con el funcionalismo pineal.
En deinitiva, la glándula pineal se asimilaría a un
órgano de clarividencia y meditación [3].
Este papel mediador del órgano pineal entre el
mundo material y el espiritual alcanzó su más alta
cota de relevancia en el siglo xvii, la época del na-
cimiento de la ciencia moderna, de la mano de uno
de sus más destacados impulsores, René Descar-
tes (1596-1650), quien postuló que esta estructura
anatómica albergaba en su seno la sede del alma.
Para Descartes, la glándula pineal no sólo supone
el asiento material del espíritu divino, sino que es
responsable de la correcta comunicación entre la
máquina humana y su entorno, el resorte íntimo
que controla el exacto funcionamiento del cuerpo
humano [4].
El devenir histórico de la glándula pineal:
I. De válvula espiritual a sede del alma
Francisco López-Muñoz, Fernando Marín, Cecilio Álamo
Introducción. La especial localización anatómica de la glándula pineal en el sistema nervioso central ha dado lugar a nu-
merosas hipótesis fisiológicas sobre el papel funcional de este órgano a lo largo de la historia.
Desarrollo. Desde la Antigüedad clásica, el órgano pineal (conarium) era considerado como un esfínter valvular que re-
gulaba el flujo de los spiritus animalis a nivel ventricular. Pero es en el siglo XVII cuando la glándula pineal alcanzó sus más
altas cotas de relevancia fisiológica, al ser considerada por René Descartes como la estructura anatómica que albergaba
en su seno la sede del alma.
Conclusión. Las hipótesis cartesianas relativas a la glándula pineal no tuvieron un excesivo eco en la comunidad científica
de su época, y el interés por este órgano declinó a partir de este momento hasta el siglo XX, en que se constató definitiva-
mente su naturaleza neuroendocrina.
Palabras clave. Descartes. Glándula pineal. Historia de la medicina. Melatonina. Transductor neuroendocrino.
Departamento de Farmacología;
Facultad de Medicina;
Universidad de Alcalá (F. López-
Muñoz, C. Álamo). Departamento
de Biología Celular; Facultad
de Medicina; Universidad
Complutense de Madrid; Madrid,
España (F. Marín).
Correspondencia:
Dr. Francisco López-Muñoz.
Gasómetro, 11, portal 3, 2.º A.
E-28005 Madrid.
E-mail:
francisco.lopez.munoz@gmail.com
Aceptado tras revisión externa:
24.03.09.
Cómo citar este artículo:
López-Muñoz F, Marín F, Álamo C.
El devenir histórico de la glándula
pineal: I. De válvula espiritual a
sede del alma. Rev Neurol 2010;
50: 50-7
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