Suelos Ecuatoriales 35 (1):70-77 REFORESTACIÓN DE TIERRAS EROSIONADAS EN EL DESIERTO: EL PAPEL DE LAS BACTERIAS PROMOTORAS DE CRECIMIENTO EN PLANTAS Y LA MATERIA ORGÁNICA [Reforestation of eroded land in the desert. Role of plant growth promoting bacteria and organic matter] Yoav Bashan, M. Esther Puente, Bernardo Salazar, Luz E. de-Bashan, Macario Bacilio, Juan-Pablo Hernandez, Luis A. Leyva, Blanca Romero, Rocío Villalpando y Gabor J. Bethlenfalvay Grupo de Microbiología Ambiental, Centro de investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR), Mar Bermejo 195, Colonia Playa Palo de Santa Rita, La Paz, B.C.S. 23090, México RESUMEN La deforestación del desierto de Sonora en Baja California Sur se debe a una agricultura marginal dando como resultado una severa erosión del suelo y por consiguiente una contaminación por polvo cuando estos campos son abandonados después de varios años de cultivo. Esta contaminación por polvo origina un problema importante de salud pública (con altos índices de enfermedades respiratorias), especialmente entre los niños. Para dar marcha atrás a este efecto adverso en la salud pública, nuestro propósito es crear programas de revegetación para suelos abandonados por incidencia urbana y agrícola. Se proponen dos alternativas importantes para desarrollar exitosamente un programa de reforestación: (i) Simular el proceso natural de revegetación del desierto (“Islas de Recursos” por árboles leguminosos), (ii) Inoculación de árboles nativos con bacterias promotoras de crecimiento en plantas (PGPB) y hongos micorrizicos arbusculares (AM), o también aprovechando la combinación de ambos. Una fuente favorable de material microbiano para inoculación son las PGPB para uso agrícola (tales como Azospirillum sp., Pseudomonas sp., y Bacillus sp.) y AM hongos. Muchas plantas nativas responden positivamente a la inoculación mejorando su crecimiento. Sin embargo, aquellos microorganismos nativos que crezcan y sobrevivan en suelos con alta dureza son mejores candidatos para inocular las plantas nativas. Una fuente potencial de estos microorganismos son plantas del desierto creciendo en rocas en ausencia de suelo, siendo ésta una de las condiciones que inhibe el crecimiento en la mayoría de las plantas. La evaluación de todos los parámetros del suelo en “la isla de recursos”, bajo árboles de Mezquite, donde cactus jóvenes crecen naturalmente en el desierto de Sonora, revela que este suelo es rico principalmente en minerales arcillosos, permitiendo ganar más agua, obteniendo más nitrógeno, fósforo disponible y materia orgánica en comparación con suelos pobres, donde difícilmente crecen las plantas perennes. La evaluación de acantilados y rocas en toda Baja California, muestra que varias especies de cactus y algunas especies de árboles tienen un próspero crecimiento dentro de grandes rocas donde no hay competencia con otras especies de plantas. El análisis microscópico de las raíces de estas plantas mostraron que tanto el rizoplano como la parte interna de las raíces están abundantemente colonizadas por bacterias, hongos y AM hongos. El análisis de estas poblaciones microbianas evidenciaron que la mayoría de estas bacterias son promotoras de crecimiento de plantas, algunas fijan nitrógeno atmosférico, algunas solubilizan fosfato inorgánico transformándolo a ortofosfato, que es una forma asimilable para las plantas. Muchas bacterias solubilizan rocas y minerales esenciales para el crecimiento de la planta vía producción de numerosos ácidos orgánicos; algunas de estas bacterias producen fitohormonas. En resumen, todo el mundo microbiano, esencial para el crecimiento de cualquier planta existe en las raíces de estas plantas. Esta nueva “simbiosis” permite a estas plantas un crecimiento normal donde otras plantas no podrían crecer. En el proceso de combinación planta-organismo se produce nuevo suelo a partir de las rocas a un índice acelerado. La inoculación de plántulas del cactus cardón gigante con estas bacterias, frecuentemente aumenta el desarrollo de la planta sin la necesidad de alguna fertilización. La eliminación de estas bacterias reduce significativamente el desarrollo de la planta. Para usar el conocimiento generado durante muchos años de experimentación en laboratorio e invernadero (ver literatura relevante), se diseñaron experimentos de campo con estas bacterias (fijadoras de Nitrógeno y solubilizadoras de fosfato), utilizadas en combinación con AM hongos del desierto, limitada cantidad de composta (necesaria para simular el proceso natural de revegetación) y mínima cantidad de agua; como modelos se usaron varias especies de árboles de leguminosas y cactus. Los experimentos fueron planeados apropósito en un área que fue abandonada hace aproximadamente veinticinco años, la cual era incapaz de sostener una revegetación natural. Después de un año y medio, la mayoría de los árboles sobreviven bien y tienen un crecimiento vigoroso en esta área, que de otra manera continuaría deforestada. Estos múltiples años de estudio muestran que la acumulación de conocimientos básicos junto con recursos microbianos nativos del desierto, pueden ser utilizados como herramientas prácticas para programas de reforestación encaminados a reducir tanto la erosión del suelo como la contaminación por polvo en áreas desérticas de México. Palabras claves: bioremediación, bacterias promotoras del crecimiento vegetal, bacterias endofitas, cactus.