Cultura y propaganda política en la Roma republicana: ayer y hoy de los Comentarios cesarianos José Miguel Baños Departamento de Filología Latina Universidad Complutense jmbanos@filol.ucm.es Resumen: En una visión retrospectiva, para entender el alcance propagandístico de los Comentarios cesarianos y la oportunidad de su publicación (§ 5), hay que tener presente que este tipo de memorias autojustificativas y apologéticas contaba con una rica tradición literaria (§ 2). Además, hay que situar los Comentarios en un contexto mucho más amplio de propaganda política en torno a la figura del vencedor de las Galias (§ 3), réplica en cierto modo a toda una literatura crítica (discursos difamatorios, poemas, libelos, panfletos, etc.), incluidas aquellas obras que, en el elogio de los adversarios políticos de César, encerraban un ataque velado o directo a su persona (§ 4): la polémica de los Catones y Anticatones es un buen reflejo de esta literatura de combate. Por último, como lectura actualizada, guerras recientes como la de Irak hacen inevitable el paralelismo con la forma en que César, en la De bello Gallico, nos presenta una guerra “justa” y “preventiva” (§ 6). El texto de este artículo reproduce, adaptados para su publicación, los contenidos de una ponencia presentada en el Coloquio Presente / Pasado: las lecciones de la Antigüedad, celebrado en la Facultad de Filología de la UCM, y del Curso de Doctorado “Cultura y política en la Roma tardo‐republicana” que impartí en esa misma Facultad. Palabras clave: César, Cicerón, Comentarios, literatura propagandística. 1. INTRODUCCIÓN: PROPAGANDA, CENSURA, MECENAZGO Y LECTURA. A modo de introducción, no está demás recordar el significado mismo del término propaganda tal como aparece en el diccionario de la RAE (ed. 1992): (1) Propaganda. (del lat. propaganda, que ha de ser propagada). f. Congregación de cardenales nominada De propaganda fide, para difundir la religión católica. // 2. Por ext., asociación cuyo fin es propagar doctrinas, opiniones, etc. // 3. Acción o efecto de dar a conocer una cosa con el fin de atraer adeptos o compradores. // 4. Textos, trabajos o medios empleados para este fin. De acuerdo con esta definición, además de aprender que, aunque la práctica de la propaganda es tan antigua como la historia humana, el término en sí es relativamente reciente 1 , vemos que son fundamentalmente las ideas el objeto esencial de toda propaganda, y los textos el medio habitual para difundir o propagar dichas ideas. Con lo que un título tan amplio como “cultura y propaganda política” podría ya acotarse, justificadamente, restringiendo el alcance del término cultura a la literatura: en definitiva, vamos a ver cómo los textos latinos, su literatura, son o pueden ser un instrumento de propaganda política en Roma. 1 Fue acuñado en realidad en 1622 por el Papa Gregorio XV, en los tiempos de la contrarreforma, cuando creó la Sagrada Congregación De Propaganda Fide con el objetivo último de difundir el catolicismo y contrarrestar de paso el avance de las ideas protestantes.