5ª ASAMBLEA HISPANO-PORTUGUESA DE GEODESIA Y GEOFÍSICA SEVILLA 2006 ______________________________________________________________________________________________________________________________ 1 El registro geológico Holoceno como instrumento para establecer periodos de recurrencia de tsunamis: el caso de la costa de Huelva The Holocene record of Huelva coast like geological tool to predict the tsunami recurrence period Cáceres Puro, L.M.; Rodríguez Vidal, J.; Ruiz, F.; Rodríguez Ramírez, A.; Abad, M. Departamento de Geodinámica y Paleontología, Universidad de Huelva, Bulevar de las Ciencias y las Artes s/n, 21071 Huelva mcaceres@uhu.es SUMMARY In recent years, numerous studies have focussed on the geological evolution of coastal areas, with the description of sucessive palaeogeographical phases inferred from geomorphological, sedimentological, faunal and/or mineralogical changes observed in box cores. Additional researches have analyzed the geological record of past high-energy events (tsunamis, storms), with the inclusion of lithostratigraphical, sedimentological, faunal and radiocarbon datings for this purpose. The southwestern iberian coast is properly for this kind of studies, mainly the estuarine areas of the south Atlantic rivers. Our main research area is located in the mouth of the Guadalquivir river, inside the Doñana National Park. This work has permitted to realize a revision of the tsunami-induced geological record between 5300 and 1990 years ago. We have dated five tsunamigenic events: 5309 cal. years BP (Vetalarena), 4200-4100 (Guadiamar), 3900-3700 (Carrizosa-Guadiamar), 2400-2200 (Vetalengua) and 2020-1990 (Las Nuevas). In the last 7000 years, at least twenty tsunamis have been registered in southwestern Iberia. The determination of the recurrence period is very difficult owing to the very scarce data, although our record and other authors do not discard a possible periodicity of 2000 years for a cycle of two events separated by 300-400 years. 1. INTRODUCCIÓN Los estudios geológicos multidisciplinares (geomorfología, paleontología, sedimentología, mineralogía) aplicados a depósitos y morfologías litorales recientes se pueden constituir como una herramienta básica en la detección de grandes eventos energéticos (tsunamis), ocurridos durante la formación de dichos depósitos (Clague et al., 2000; Goff and McFadgen, 2002; Radke et al., 2003; Smith et al., 2004; Ruiz et al., 2005). Basicamente se trata de registrar anomalías como el crecimiento de barreras litorales o sectores de ellas en direcciones diferentes a las habituales (perpendiculares u oblicuas), así como la existencia de rupturas en dichas barreras, con abanicos de ruptura (washover fans) hacia el continente. También la existencia de acumulaciones de arena a modo de cordones sobre arcillas o limos de relleno de estuarios (cheniers), o la acumulación anómala de cantos gruesos y bloques marinos hacia posiciones continentales. Paleontológicamente habría que buscar la existencia de fauna marina (tanto macro como micro), que acompañe a las anomalías morfológicas y sedimentarias anteriores, intercalada o depositada sobre materiales con fauna de medios más continentales o restringidos (lagunas litorales o estuarios). Finalmente, la detección de mineralogía más propia de ambientes litorales igualmente intercalada o dispuesta sobre sedimentos de ambientes más restringidos, apuntaría a la existencia de dichos eventos. Estas anomalías pueden aparecer superficialmente o pueden hacerlo en profundidad y ser detectadas mediante la realización y análisis de sondeos. Evidentemente serán más identificativas de eventos energéticos cuando dichas anomalías se detectan juntas en el misma formación superficial o en el mismo tramo del sondeo. Si además se cuenta con un registro sedimentario continuo en el tiempo, la determinación de dichos eventos y su datación absoluta, pueden configurar la base de datos fundamental, si éstos son suficientes, para el cálculo de posibles periodos de recurrencia. 2. ZONA DE ESTUDIO La desembocadura del río Guadalquivir (Figura 1) constituye un amplio estuario (1800 km2) parcialmente cerrado por barreras arenosas litorales y eólicas (flechas litorales de Doñana y La Algaida). En la parte suroccidental de dicho estuario se localiza el Parque Nacional de Doñana, reserva de la Biosfera UNESCO-MAB. Figura 1 – Localización geográfica y geomorfología de la desembocadura del Guadalquivir, con localizacion de los sondeos. (Geographical setting and geomorphology of Guadalquivir River mouth, with location of cores). El estuario del Guadalquivir se ha ido colmatando de sedimentos progresivamente a lo largo de los últimos 6.500 años (Zazo et al.,