Nilia Viscardi Seminario Interdisciplinario "Inseguridades, delitos y violencias estatales en el Uruguay del último medio siglo", Adolescentes infractoras. El lado femenino de la exclusión. Nilia Viscardi * El lado femenino de la exclusión se ha pensado en referencia a problemas tradicionales de la agenda de investigación: maternidad adolescente y eventualmente violencia doméstica o explotación sexual. El mundo del delito se analiza normalmente desde una mirada masculina. No obstante, la emergencia de los pibes chorros lo es también en los de las pibas chorras y mientras en los varones la construcción de una identidad social realizada a partir de la inscripción en el campo del delito es posible, cabe preguntarse qué ocurre con las mujeres y ese particular tránsito por lo que Kessler (2004) denomina como “Delito Amateur”. Así ¿es posible la idea de una mujer delincuente? La mirada de género hecha a partir de experiencias de vida de mujeres jóvenes infractoras es prácticamente inexistente. Ello obedece al bajo porcentaje de mujeres procesadas por hurtos o rapiñas, delitos que tradicionalmente son realizados por hombres 1 . La dinámica de la violencia en los estudios sobre mujeres se vincula a la explotación sexual y la violencia doméstica. Aún así, la agenda de investigación de los fenómenos de violencia que victimizan a las mujeres tiene escaso desarrollo y difícil generar conocimiento respecto de un mundo de masculinidades violentas. Juventud, género y violencia. El presente trabajo se basa en una investigación realizada en mujeres adolescentes que habían cometido delitos, habían sido procesadas judicialmente y asistían, al año 2005, a programas de rehabilitación con medidas socioeducativas con o sin privación de libertad del INTERJ 2 (hoy Semeji) en el INAU. El paso del tiempo puede haber modificado ciertos significados, representaciones y realidades, no obstante lo cual entendemos que el trabajo aún mantiene vigencia histórica. En esta instancia, analizamos las actividades delictivas y violencias vividas por mujeres. En algunos pasajes se realizará un contrapunto con los relatos de los varones para establecer nexos de significado e interpretación de las prácticas femeninas desde una perspectiva relacional. Prof. Adjunta del Departamento de Pedagogía, Política y Sociedad de la FHCE y del Departamento de Sociología, FCS. Investigadora Nivel I de la ANII. Doctora y Magister en Sociología por la UFRGS, Licenciada en Sociología por la FCS. 1 Se verifica sí un aumento de la población femenina adulta encarcelada que no es únicamente proporcional al aumento de la población carcelaria en sí. La población femenina, en 1990, representaba el 1% de la población total: 33 mujeres en un total de 2791 presos. En el año 1996 la misma ascendía al 2,5% del total: 89 en 3350 reclusos (Campanella 2007). Los últimos datos son del censo carcelario realizado en el año 2010 pero que aún no están disponible. 2 La investigación de la tesis doctoral de la cual se extrae el material fue realizada en una población de veintidós adolescentes infractores, de los cuales diez eran mujeres y doce varones. 1