Salvador Rodríguez Becerra Las fiestas populares constituyen una gran ocasión, quizás la mejor, para el encuentro del hombre con lo sobrenatural, ya sea en el templo o en la calle; pero de entre las fiestas, las romerías, por cuanto supone de acercamiento a la naturaleza, madre nu- tricia del hombre durante milenios, y tanto en núcleos urbanos como rurales, ocu- pan un lugar preferente entre las apetencias de las poblaciones españolas, y desde luego andaluzas. Igualmente, la salida al campo supone un relajamiento del con- trol social sobre los sectores sociales más controlados, en otro tiempo los jóvenes, una gran ocasión para la convivencia familiar, –hay pocas fiestas donde mejor con- vivan las distintas generaciones–, para el afianzamiento de la identidad local-comarcal o regional, donde se exaltan los sentimientos, donde el goce de la vida sea manifiesta más claramente. Esta salida al campo en busca de un icono sagrado haciendo un camino, que no es sino esto una romería, presenta variantes culturales en función de los pueblos que las han creado y mantenido a lo largo de la historia. las romerías, entre lo sagrado y lo profano una perspectiva antropológica desde Andalucía