Un despertar constitucional. Experiencia política y memoria/s en la España liberada (1812-1814) 1 La invasión de las tropas imperiales francesas en 1808 y el hundimiento del viejo edificio de la monarquía española hicieron de ese complejo período que hemos con- venido en denominar la Guerra de la Independencia un tiempo de enorme interés desde la perspectiva de la política. En él todo sucede rápido y con rotundidad. No hay tiempo para procesos lentos y matizados, pues la necesidad imprime unas dosis de urgencia que dificulta el gesto sutil y reflexivo. Esto supuso que se fueran que- mando etapas con celeridad, en tránsito desde unas posiciones perfectamente iden- tificadas con el Antiguo Régimen hacia otras nuevas donde confluían y se relacionaban elementos novedosos con otros de procedencia anterior combinados para buscar soluciones que permitieran hacer frente a una situación difícil e inédita. La movilización que llevó a las juntas provinciales y superiores, la formación de la Junta Central, la convocatoria de Cortes, la discusión de la Constitución, su pro- clamación y difusión como norma…, fueron iniciativas en materia política que trans- formaron el panorama hasta hacerlo irreconocible. Lo que nos planteamos en estas páginas es una pregunta sobre la percepción que se tuvo de estos cambios que, si bien, como se ha subrayado, fueron mucho más rá- pidos y profundos por haberse desarrollado en una coyuntura de desmoronamiento institucional y de guerra, también es cierto que su digestión social fue mucho más azarosa, parcial y heterogénea de lo que hubiera sido si hubieran tenido lugar en tiempos de paz. Desde esta perspectiva, resulta pertinente plantearse la cuestión de 1 Este artículo ha sido realizado en el marco de los proyectos HAR2009-12080 «La cultura nacional española: culturas políticas, políticas del pasado e historiografía en la España contemporánea» y HAR2009-08615 «Ide- ología y práctica en la consolidación del pensamiento contrarrevolucionario (1808-1840)». PEDRO RÚJULA (Universidad de Zaragoza)