ENERO-JUNIO 2014 L’ ATALANTE 37 EL FALSO RETORNO. ARQUEOGRAFÍAS DE ASCENSOR PARA EL CADALSO* 1. El encuadre intencionado El crítico e historiador cinematográfico Marcel Martín establece la siguiente de- finición de encuadre: «Se trata aquí de la composición del con- tenido de la imagen, es decir, de la ma- nera en que el realizador corta y eventual- mente organiza el fragmento de realidad que presenta al objetivo y que posterior- mente encontraremos idéntico en la pan- talla 1 » (MARTIN, 1955: 37). En esta definición encontramos tres términos esenciales a la hora de profundizar en la naturaleza particu- lar del decorado cinematográfico: el campo, el objetivo y finalmente el cua- dro, identificado como la pantalla de proyección. Marcel Martin habla en primer lugar de la composición del contenido y de la manera en que un director corta y eventualmente organiza un fragmento de realidad, algo que en terminología cinematográfica remite al ajuste del campo. Efectivamente, tras la defini- ción y eventual construcción del deco- rado, ámbito electivo de posibilidades de trabajo, el realizador cinematográ- fico interpone su mirada para decidir los límites de aquello que va a registrar, despreciando un cierto entorno perifé- rico que siempre permanecerá oculto. El encuadre contendrá todo aquello que queremos mostrar pero también, de alguna manera, supone el marco que establece el límite de las ausencias. El fuera de cuadro, aquello que estuvo presente y fue estudiado, pero de lo que no queda registro, permanecerá así en el misterio. Más tarde se habla de presentar ese fragmento de realidad que hemos se- leccionado al objetivo, un objetivo que debemos entender como instrumento corrector y censor, el primer filtro que nos permite acotar de alguna manera el universo de posibilidades con el que podemos trabajar, pero también enten- dido como el fin, aquello que se persi- gue y condiciona nuestra elección. Un objetivo distinto, como instrumento electivo, siempre establece una distan- cia alternativa sobre lo que trabajamos, jerarquiza y ordena. Juan Deltell Pastor Clara Mejía Vallejo «La mirada sigue los caminos que se le han reservado en la obra.» Paul Klee, Pädagogisches Skizzenbuch