Vida de Teseo: Plutarco entre el mito y la historia. Sapere, Analía Verónica analiasapere@gmail.com Universidad de Buenos Aires Avanzada ya la composición de las Vida Paralelas 1 , Plutarco decide exponer abiertamente su método de trabajo y sus objetivos. Lo hace en la Vida de Teseo, donde admite las dificultades que conlleva la tarea historiográfica, especialmente en lo que concierne a su campo de estudio y a los criterios de selección de fuentes. De este modo, presenta al lector una discusión teórica de gran peso en la tradición historiográfica de la Antigüedad 2 . El origen del planteo es la conflictiva relación entre mito e historia; dado que muchos hechos del pasado se ven contaminados con relatos fantasiosos, es necesario, según Plutarco, despojar al relato de todo elemento mítico y apelar, en cambio, a la razón (Ώό·ΓΖ), circunscribiéndose a los parámetros de la verosimilitud (Θὸ ΉἰΎόΖ). No obstante esta afirmación, la biografía estará basada forzosamente en narraciones mitológicas, pues tratará, precisamente, de un personaje enraizado en la leyenda. Con el objeto de indagar acerca de la problemática previamente planteada, analizaremos el tratamiento del mito a lo largo de la Vida de Teseo y la construcción, a partir de allí, de un relato verosímil y ajustado al Ώό·ΓΖ. Ya ha sido ampliamente estudiada por la crítica la forma en la que Plutarco se aparta del rigor histórico para plasmar en sus Vidas Paralelas un relato que privilegia aspectos literarios y subjetivos por encima de los hechos constatables históricamente 3 . Esa falta de rigor está dada, entre otras cosas, por la manipulación de las fuentes, la inclusión de anécdotas de discutible relevancia histórica, digresiones de tipo psicológico y moral y relatos fantasiosos 4 . La Vida de Teseo es un ejemplo de esto último, por lo que Plutarco se ve en la necesidad de justificar ante el lector por qué ha elegido como protagonista de una de sus Vidas a un personaje legendario, con los problemas que esto representa para el trabajo historiográfico. Por tal motivo, comienza la Vida de Teseo con una reflexión teórica sobre la historia: ὭΗΔΉΕ ἐΑ Θ΅ῖΖ ·ΉΝ·Ε΅Κί΅Ζ, όΗΗΉ ΉΑΉΎίΝΑ, Γἱ ἱΗΘΓΕΎΓὶ Θὰ Έ΅ΚΉύ·ΓΑΘ΅ ΘὴΑ ·ΑΗΑ ΅ΘΑ ΘΓῖΖ ἐΗΛάΘΓΖ ΐέΕΉΗ ΘΑ ΔΑάΎΝΑ ΔΉΊΓΑΘΉΖ, ΅ἰΘί΅Ζ Δ΅Ε΅·ΕάΚΓΙΗΑ ὅΘ ‘Θὰ Έ' ἐΔέΎΉΑ΅ ΌῖΑΉΖ ἄΑΙΈΕΓ Ύ΅ὶ ΌΕΈΉΖ’, ἢ ‘ΔΏὸΖ ἀΈΑήΖ’, ἢ ‘ΎΙΌΎὸΑ ΎΕύΓΖ’, ἢ ’ΔέΏ΅·ΓΖ ΔΉΔ·όΖ’, ΓΘΝΖ ἐΐΓὶ ΔΉΕὶ ΘὴΑ ΘΑ ΆίΝΑ ΘΑ Δ΅Ε΅ΏΏήΏΝΑ ·Ε΅ΚὴΑ ΘὸΑ ἐΚΎΘὸΑ 1 Acerca de la cronología de las Vidas Paralelas, cf. Jones (1966: 66 y ss.). 2 Cf. Vernant (1965 y 1974), Bremmer (1990), Morgan (2000), Brisson (2004), entre otros trabajos que se dedican al tema. 3 Dice Larmour (2005: 290) al respecto: “Out of the mass of available evidence, then, he was free to select those items that fitted into his overall scheme most conveniently. What we get, then, within the framework of a standard historical narrative, is an assemblage of incidents, anecdotes, descriptions, and sayings that creates an overall impression of a subject, rather than a systematic account”. 4 Cf. Stadter (2007), Wardman (1971), Pelling (1980). 1