¿Proceso social o actores políticos? Reflexiones sobre Pachakutik y ONAI E desde I mbabura [1] C Rickard Lalander [2] Suecia Maria-Therese Gustafsson [3] Suecia Resumen El movimiento indígena ecuatoriano ha combinado movilización social con institucionalización política. La relación orgánica entre el movimiento social –CONAIE- y el partido (o movimiento) político -Pachakutik- ha sido tanto exitosa como complicada, con implicaciones en formas de conflictos internos y fragmentación. En el presente estudio se analizan las relaciones entre Pachakutik y la CONAIE a nivel local: los casos de los cantones Otavalo y Cotacachi. En Otavalo las tensiones de carácter étnico se han manifestado claramente, incluso con la reciente desafiliación del Alcalde Mario Conejo de las filas de Pachakutik y la emergencia de otro movimiento político local –la Minga Intercultural. El caso de Cotacachi igualmente se presenta contradictorio, ya que allí la alianza principal del Alcalde Auki Tituaña es con una organización campesina indígena fuera de la CONAIE, la UNORCAC. Dentro del marco analítico de acción colectiva y la descentralización, los autores arguyen que en la práctica es imposible crear una frontera definitiva entre lo que se debería clasificar como movimiento social y/o político respectivamente . Presentación A mi me parece que Pachakutik tiene un problema que siempre tienen los partidos que nacen como expresión de un sector social determinado. Por ejemplo fue el caso de los partidos obreros de Europa, ¿no? En general los partidos étnicos en cualquier parte del mundo, que nacen de un movimiento social, y es que en el momento en que pasan a ser partidos tienen que responder a otro tipo de cosas, tienen que formular propuestas para el conjunto de la sociedad, tienen que incluso reclutar gente, que vayan mas allá de su movimiento, de sus organizaciones. Y eso obviamente genera una tensión con el movimiento social. Se siente una tensión entre el movimiento social y el partido político. Y yo creo que en Pachakutik eso se ve muy claro. [4] El movimiento indígena ecuatoriano es sin duda el actor político emergente más impactante del país desde 1990. Desde la institucionalización política de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador/CONAIE a mediados de los 1980s y los triunfos electorales municipales del movimiento político Pachakutik a partir de 1996, hasta el aporte indígena en el proceso constituyente de 1997-98, han significado un reconocimiento político-social-cultural de la población indígena ecuatoriana. El movimiento indígena no solamente ha sido un actor político decisivo en temas de educación bilingüe, desarrollo rural y diseño institucional, también ha contribuido al derrocamiento de dos gobiernos nacionales (Abdalá Bucarám en 1997 y Jamil Mahuad en el 2000). No obstante, a partir de la alianza pasajera con el Presidente Lucio Gutiérrez en 2002 el movimiento indígena ha experimentado una crisis política, social y representativa. En este artículo se argumenta que en la práctica es imposible hacer una distinción exacta entre lo que es un movimiento social y un movimiento político. Partiendo en las experiencias de la CONAIE y Pachakutik en Imbabura –los casos de Cotacachi y Otavalo- (y hasta cierto grado a nivel nacional) se presentará una serie de reflexiones analíticas sobre las relaciones estructurales y organizativas entre los movimientos social y político