Historia Los diamantes fueron reconocidos y minados por primera vez en la India, donde depósitos aluviales significativos de dicha piedra podrían haberse encontrado muchos siglos atrás a lo largo de los ríos Penner, Krishna y Godavari. Se considera probado que los diamantes han sido conocidos en la India desde hace al menos 3.000 años, y se conjetura que se conocieran hace ya 6.000 años. El nombre del diamante proviene del griego además o adamantem, que significa "el invencible". Este mismo recibió dicho nombre por su dureza. No hay nada de dureza comparable; por ello es verdaderamente imperecedero. Su dureza es distinta en las diferentes caras del cristal. En esto reside la posibilidad de tallar diamante con diamante. Brillo muy intenso; sirve como característica diferencial respecto a las imitaciones. Los efectos ópticos son extraordinariamente favorables en el diamante; por ello se le considera rey de las gemas. Su uso en herramientas de grabado también se remonta a la historia humana más temprana. La popularidad de los diamantes ha ido creciendo desde el siglo XIX debido a su creciente suministro, mejores técnicas de corte y pulido, crecimiento en la economía mundial, y campañas de publicidad innovadoras y exitosas. Existen yacimientos diamantíferos en muchos lugares de la Tierra. Muy favorecidos son África y Siberia. Hasta el siglo XVIII llegaban ocasionalmente diamantes de Borneo, pero sobre todo de la India, entre ellos numerosas piedras grandes de valor histórico. África del Suroeste es también un importante país diamantífero. Incluso barcos especiales extraen desde 1961 diamantes del fondo del mar. La proporción de diamantes para joyería es alta. En el siglo XX, expertos en el campo de la gemología han desarrollado métodos para clasificar a los diamantes y otras gemas, basándose en las características más importantes de su valor como gema. Las cuatro características, conocidas informalmente como las cuatro C, son usadas ahora de un modo común como descriptores básicos de los diamantes: estos son carat, cut, colour y clarity (peso, talla, color y pureza). En 1797, después de que se descubre que el diamante es carbono puro, se realizan muchos intentos para convertir varias formas baratas de carbono, en diamante. Los éxitos más tempranos fueron reportados por James Ballantyne Hannay en 1879 y por Henri Moissan en 1893. Han sido documentadas numerosas declaraciones, entre 1879 y 1929; cada intento ha sido analizado cuidadosamente y ninguno ha sido confirmado. En 1940, empezó una investigación sistemática en los Estados Unidos, Suecia, y la Unión Soviética, para crecer diamantes usando los procesos de deposición química de vapor y de alta presión y alta temperatura. La primera síntesis reproducible fue reportada alrededor de 1953. Estos dos procesos aún dominan la producción de diamante sintético. Un tercer método, conocido como síntesis de detonación, ha ingresado al mercado del diamante a finales de la década de 1990. En este proceso, son creados granos de diamante de tamaño en la escala nanométrica, mediante la detonación de explosivos que contienen carbono. Ha sido demostrado un cuarto método en el laboratorio: tratar grafito con ultrasónica de alta potencia, pero no tiene aún aplicaciones comerciales. Consecuentemente, los diamantes sintéticos son ampliamente usados en abrasivos, cortado y herramientas de pulido, y en disipadores térmicos. Están siendo desarrolladas aplicaciones electrónicas de los diamantes sintéticos, incluyendo interruptores de alto poder en centrales eléctricas, transistores de efecto de campo de alta frecuencia, y LEDs. Propiedades y Estructura