LOS BUSCADORES DE IN- TERNET se han convertido en pocos años en un punto de refe- rencia imprescindible para la ob- tención de todo tipo de informa- ción. Representan las verdaderas páginas amarillas de la Red. Su grado de presencia en los hábitos telemáticos de la población es tan grande que resulta difícil imaginar una sesión cualquiera en internet sin la utilización de un buscador. Paralelamente a su uso crecien- te, en los últimos años se observa una progresiva concentración de las búsquedas en unas pocas mar- cas. Si bien existe un importante número de sitios web donde buscar cada vez son menos las alternativas que se reparten la mayor parte de los resultados, es decir, cada vez son menos los indexadores reales de páginas de la Red. Entre las cir- cunstancias causantes de esta si- tuación se pueden citar al menos tres: la crisis de la denominada “burbuja tecnológica”, que dio al traste con muchas compañías del sector; la tendencia empresarial hacia la concentración mediante fusiones o adquisiciones; y el sor- prendente y avasallador éxito de algunas empresas (en particular, Google). Evolución de los buscadores y sus estrategias de negocio Los buscadores han tenido siempre un elevado protagonismo en la breve historia de la world wi- de web. A mediados de los 90 Al- tavista, como motor de búsqueda fulltext automatizado, y Yahoo, co- mo directorio organizado manual- mente, representaron los dos mo- delos principales de acceso a la in- formación de internet, que muchos imitaron. En ambos ca- sos, la financiación del servicio, gratuito para los usuarios, se hacía mediante la publicidad insertada en las páginas web. Durante el denomi- nado boom tecnológico, ambos sistemas evolu- cionaron hacia un nuevo concepto denominado portal, basado en la oferta de múltiples servicios a sus visitantes. En los portales, las bús- quedas de información forman par- te de la oferta diversificada del si- tio junto a chats, foros, noticias o direcciones de correo electrónico de acceso gratuito. Los modelos de negocio para rentabilizar la cre- ciente inversión en infraestructuras y servicios, siempre gratuitos para el visitante, siguen basándose en la venta de publicidad en diferentes formatos. «La globalización en el mercado se debe a la crisis tecnológica, que acabó con mu- chas compañías del sector; la tendencia empresarial hacia la concentración me- diante fusiones o ad- quisiciones; y el ava- sallador éxito de al- gunas empresas co- mo Google» El auge de Google, desde el año 2000, con una vuelta al mode- lo original de buscador “puro” des- plazó de su lugar de privilegio a al- gunos veteranos, como Altavista, Infoseek o Excite hasta convertirlo en el protagonista indiscutible del sector. En la actualidad, coexisten en el mercado dos tipologías de si- tios web de búsquedas: los busca- dores “puros” (Google, Altavista, Ask Jeeves, Alltheweb) y los porta- les (Yahoo, MSN, AOL, Lycos). En ese contexto, Overture ha introducido una nueva estrategia comercial, a la que Google se ha sumado con gran rapidez de refle- jos: la venta de posicionamiento en los resultados de las búsquedas. El sistema conoce en la actualidad va- rias denominaciones. Las más ha- bituales en la bibliografía en inglés son “pay per click” (PPC), “paid listings” y “sponsored links”, mientras que en español se suele hablar de “resultados previo pago” o de “enlaces patrocinados”. La es- trategia en la página de resultados de los buscadores va postergando los mensajes publicitarios en for- ma de banners, pop-ups y propues- tas más agresivas para dejar paso a un procedimiento más sutil: estar en los primeros lugares de la lista bajo un determinado término de búsqueda. La clave, aunque bajo distintas presentaciones, es que la publicidad pase lo más desaperci- bida posible. Este último año, con la paulati- na concentración empresarial del sector, la evolución de ese modelo comercial basado en la venta de re- levancia se ha hecho realidad y ha Jordi Grau y Javier Guallar El profesional de la información, v. 13, n. 4, julio-agosto 2004 292 El negocio de buscar en internet. Análisis del mercado de los buscadores en 2003 Por Jordi Grau Moracho y Javier Guallar Delgado