1 Conflicto crudo: Petróleo y conflicto armado en Colombia 1 Angelika Rettberg 2 y Juan Diego Prieto 3 1. INTRODUCCIÓN Que la relación entre petróleo y sociedad es conflictiva no constituye novedad. Diversos casos en todo el mundo dan cuenta de las tensiones políticas, económicas y sociales asociadas a la explotación y distribución del llamado oro negro. Propensión a la corrupción, desigualdad y subdesarrollo, debilidad institucional, atrofia de otros sectores productivos, despilfarro de recursos, procesos desordenados de colonización y migración y generación de conflictos sociales y armados forman parte de su historial de agravios. Se trata de un recurso al mismo tiempo esencial para el funcionamiento de la economía global y generador de grandes riquezas pero oneroso en términos de su contribución al progreso y la estabilidad de los países que lo producen. Al igual que en otras partes del mundo, el petróleo colombiano ha generado grandes ingresos para el Estado y para actores sociales específicos, pero también ha sido vinculado a tensiones políticas, económicas y sociales, corrupción y debilidad institucional. El temor al despilfarro de regalías, el peligro de contraer la “enfermedad holandesa” 4 y los múltiples modos de relación entre el petróleo, el conflicto armado y diferentes formas de criminalidad periódicamente dominan los análisis noticiosos de la economía colombiana. Diferentes tipos de evidencia sugieren que todos los grupos ilegales que han operado en Colombia —desde los izquierdistas Ejército de Liberación Nacional (ELN) y Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pasando por los grupos de autodefensa o paramilitares (de derecha) hasta las llamadas bandas criminales (Bacrim) y la simple delincuencia común— han participado en el saqueo de los recursos del petróleo. Las formas de saqueo han ido desde el robo de las regalías petroleras por medio de la extorsión o colaboración con políticos, funcionarios estatales y líderes sociales locales hasta la existencia de pozos petroleros y refinerías artesanales bajo el control de la guerrilla. 5 En sus múltiples manifestaciones, las 1 Agradecemos a Sergio Guillermo y Daniel Quiroga Ángel por su valiosa asistencia de investigación. Este capítulo forma parte del libro Diferentes recursos, conflictos diferentes: La economía política del conflicto armado y la criminalidad en las regiones de Colombia. 2 Profesora asociada del Departamento de Ciencia Política, Universidad de los Andes (rettberg@uniandes.edu.co). 3 Candidato al doctorado en Política de la Universidad de California, Santa Cruz (jdprieto@ucsc.edu). 4 Por “enfermedad holandesa” se entiende el proceso mediante el cual las bonanzas externas, como las provenientes del petróleo, llevan a la contracción acelerada de sectores productores de bienes comercializables como resultado del "crecimiento de la razón de los precios de los bienes no transables y los transables, y de la transferencia de (…) mano de obra y capital desde los últimos hacia los primeros” (Puyana y Thorp 1998, 2). 5 En Putumayo se documentó la extracción de crudo por parte de las FARC en campos que habían quedado clausurados después de la salida de la región de la Texas Petroleum Company. La guerrilla extraía el petróleo “para venderlo para procesar cocaína” (entrevista con Andrés Peñate, exdirector del Departamento Administrativo de