Title—New learning possibilities in massive collaborative
projects with learning analytics: a case study.
Abstract—One way to improve the education of our students
is to promote the creation of massive collaborative projects.
These projects, also seen as learning products, would also help
to better scale our learning experiences (Massive Open Online
Courses-MOOCs) and generate collective value from the hours
and cognitive efforts invested doing academic work. But the
complexities to assess those projects are challenging. This
requires to develop new monitoring and feedback systems for
these kind of projects. This article presents an exploratory
analysis for applying learning analytics methodologies based
on social networks analysis, factorial analysis, k-means
clustering and “naïve” Bayes algorithms.
Index Terms—Active learning, Big data, collaborative
projects, learning analytics, MOOC.
I. INTRODUCCIÓN
NO de los principales retos del campo de learning
analytics es contribuir a mejorar el aprendizaje de
manera significativa, no marginal. Ello probablemente
signifique centrarse en el desarrollo de prácticas formativas
necesarias pero que no serían posibles de otro modo. En este
sentido, el desarrollo colaborativo masivo de productos de
aprendizaje sea quizás una de estas prácticas a las que vale
la pena dedicar un esfuerzo. Esto es lo que se propone a
continuación.
El problema de partida de este artículo es que las
actividades diseñadas para que los estudiantes aprendan y
demuestren las competencias de aplicación de
conocimientos son habitualmente poco consistentes y
fragmentadas. Nuestro sistema educativo, habitualmente,
desaprovecha el esfuerzo cognitivo de los estudiantes
haciendo masivamente pequeñas actividades individuales en
paralelo. Cambiar el enfoque hacia la elaboración
colaborativa de grandes proyectos complejos, podría
mejorar la motivación, el aprendizaje y la creación de
productos útiles resultado de la inversión social educativa.
Tomando esa idea como punto de partida, este artículo
Jordi Sancho es profesor del Departamento de Trabajo Social y Servicios
Sociales de la Facultad de Educación. Universitat de Barcelona. Grupo de
investigación: Laboratori de Mitjans Interactius (LMI). Email:
jsancho@ub.edu. PasseigValld‟Hebron 171, Llevant 3ª planta, 356. 08035
Barcelona.
desarrolla, prueba e integra diversas técnicas y metodologías
(análisis de redes sociales, análisis factorial, clustering por
k-means y uso de algoritmos predictivos), que harían
factible el seguimiento y valoración formativa de los
proyectos colaborativos a gran escala en la educación
universitaria.
Hace ya tiempo que sabemos que hay un aprendizaje
profesional, ligado a la práctica, que posibilita una
integración de conocimientos que son difíciles de transmitir
oralmente. Para ello, diversos autores han propuesto
aprender de los sistemas de aprendizaje que son
tradicionales en ámbitos tan diversos como la psicoterapia,
arquitectura, la música, el trabajo social, o los artesanos
genéricamente [1-4], se trata de pensar mientras se
solucionan problemas trabajando y después compartir y
discutir lo aprendido.
Es más novedosa la constatación cuantitativa de que
incluso las disciplinas llamadas STEM (acrónimo inglés
para englobar ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas)
muestran una mejora significativa en el rendimiento
académico y en la reducción de los suspensos cuando se
utilizan técnicas de aprendizaje activo (básicamente diseños
constructivistas de simulación de problemas reales para
resolver y trabajo con proyectos, junto con una evaluación
formativa) [5-7]. El trabajo en base a proyectos mejora
también la motivación de los estudiantes, especialmente a
quienes tienen menor capacidad de autorregulación en el
aprendizaje [8].
A pesar de las evidencias, estos nuevos métodos de
aprendizaje parecen tener problemas para asentarse en el
sistema educativo universitario en España. A partir de la
última reforma, y bajo el paraguas de los llamados Planes
de Bolonia, las universidades se han llenado de sistemas de
evaluación continua que exigen a los estudiantes que
dediquen una gran cantidad de tiempo a realizar pequeñas
actividades, normalmente individuales o en pequeños
grupos, muy fragmentadas y con un nivel bajo de
complejidad (que es independiente del nivel de dificultad)
para generar aprendizaje o simplemente para obtener
“evidencias” de su existencia. El problema es que dichas
actividades, con un corto y uniforme recorrido, en el que
todos empiezan en el mismo punto y llegan al mismo lugar,
están habitualmente alejadas de la complejidad real muy
delimitadas y por ello tampoco fomentan ni una motivación
intrínseca [9,10] ni el aprendizaje significativo que sería
deseable. En este sentido, se añaden dos de las principales
dificultades que plantea la multiplicación de estos tipos de
Nuevas Posibilidades de Aprendizaje por
Proyectos Colaborativos Masivos mediante
Learning Analytics: un Análisis de Caso
Jordi Sancho
U
VAEP-RITA Vol. 3, Núm. 4, Dic. 2015 199
ISSN 2255-5706 © IEEE-ES (Capítulo Español)