MESA 1. CARACTERIZACIÓN, DINÁMICA Y BIODIVERSIDAD DE LOS ECOSISTEMAS FORESTALES EFECTO DE LA ESTRUCTURA Y LA GESTIÓN FORESTAL SOBRE LA BIODIVERSIDAD UTILIZANDO LAS AVES COMO INDICADORAS Jordi Camprodon Subirachs Dr. en Biología Àrea de Biodiversitat Centre Tecnològic Forestal de Catalunya Pujada del Seminari s/n 25280 Solsona jordi.camprodon@ctfc.es Resumen Las aves son organismos muy utilizados como a bioindicadores del efecto de las perturbaciones de los hábitats. Durante el período 1997-2002 se realizaron distintos estudios sobre la relación de la avifauna con la estructura de los bosques condicionada por la gestión forestal en montes catalanes. Se analizaron los efectos de prácticas silvícolas habituales tales como desbroces, entresacas, adehesamiento y cortas de regeneración en bosques regulares. Se profundizó en las variables de madurez: densidad de árboles gruesos y disponibilidad de cavidades y madera muerta. Los resultados indican como determinadas aves de sotobosque disminuyen en abundancia con la intensidad de los desbroces en encinares y alcornocales. En distintas formaciones de frondosas se establece una buena correlación entre variables de madurez y la abundancia de ocupantes de cavidades. En las cortas finales mediante clareos sucesivos en pinares, la reducción de la densidad de arbolado supone una menor capacidad de acogida del bosque para las aves especialistas forestales, aunque pueden mantener ciertos efectivos gracias a los árboles padre. En el caso de las dehesas de roble, el envejecimiento de un arbolado en densidad suficiente mantiene la mayor parte de aves de bosque y la riqueza total se incrementa con la entrada de especies de espacios abiertos. Se concluye con orientaciones para compatibilizar la gestión forestal con la conservación de la biodiversidad. Palabras clave: selección del hábitat, conservación, madurez, cavidades, silvicultura. INTRODUCCIÓN GENERAL En el área mediterránea, la tipología y estructura de los bosques actuales es el resultado de la calidad de estación ecológica y del régimen de perturbaciones naturales y antrópicas. Las más periódicas acostumbran a ser las conducidas por la actividad humana, que desde tiempo secular y como en pocos lugares del mundo, han configurado el mosaico heterogéneo de los paisajes de la región mediterránea (TRABAUD 1981, BLONDEL & ARONSON 1999). Los cambios en la estructura de los hábitats afectan la dinámica espacial y temporal de las especies sensibles a las perturbaciones (TURNER 1987), las cuales responden a las nuevas condiciones incrementando, reduciendo o redistribuyendo sus dominios vitales y poblaciones. Se ha descrito como la gestión tradicional de los espacios rurales generalmente no ha significado un marcado declive de la diversidad biológica forestal (FARINA 1997, BLONDEL & ARONSON 1999). Pero esta visión se refiere sobre todo a una escala espacial amplia, de paisaje agroforestal, muy heterogéneo estructuralmente. En contraste, el estado de desarrollo interno de gran parte de los bosques del Mediterráneo Occidental dista mucho encontrarse en un estado de madurez y heterogeneidad en la estructura vegetal y de la biocenosis animal. En concreto, la mayoría de los bosques catalanes carecen de variables que podríamos definir como de madurez y heterogeneidad estructural (por ejemplo, arbolado de grandes dimensiones y madera en descomposición), porque son relativamente jóvenes o porque la gestión limita estas variables. No obstante, existen algunos pequeños bosques en fincas privadas dónde se persiguen largos turnos de corta y que se acercan más a un estadio de cierta madurez biológica. Otros, por ejemplo en los Pirineos, mantienen una dinámica seminatural de desarrollo gracias a la ausencia de aprovechamientos desde antiguo, debido mayoritariamente a dificultades de acceso al monte. Entre la enorme variedad de organismos forestales, las aves son unos bioindicadores muy útiles para testar el efecto de las perturbaciones y los cambios globales de los hábitats y paisajes (FURNESS & GREENWOOD, 1993). Son relativamente fáciles de censar, están muy diversificadas y responden de manera lo suficientemente fina a los cambios estructurales. En este contexto, este artículo resume diferentes estudios que desde el 1997 se vienen realizando desde el CTFC sobre las relaciones entre las aves y la estructura del hábitat condicionada por la gestión (CAMPRODON, 2003). A lo lago de estos años se analizaron cuatro aspectos esenciales: a) la