Capítulo 2 Control de vuelo 2.1. Introducción Además de la posibilidad de que un avión pueda volar, es necesario que este vuelo se realice bajo el control del piloto, es decir, que el avión se mueva respondiendo a las órdenes de éste. Los primeros pioneros de la aviación estaban tan preocupados por elevar sus artilugios, que no prestaban mucha atención a este hecho; por suerte para ellos, las máquinas no volaron nunca lo suficientemente alto ni rápido como para provocar o provocarse males mayores. Todo surgió poco después de que el alemán Otto Lilienthal (pionero de la aviación, 1848-1896) despegara por primera vez en su planeador en 1891. El problema de volar en una máquina más pesada que el aire creó un nuevo reto llamado control de vuelo [6]. El control de vuelo ha avanzado considerablemente a lo largo de los años. En sus primeros inicios, se consiguió un control de vuelo pionero gracias a la deformación de las alas y a las superficies de control, a través de cables conectados a los mandos de vuelo de la cabina de mando. Tal modo de ejercer el control era claramente rudimentario, y se introdujo el uso de superficies articuladas de control de vuelo. Pero el uso de cables y poleas para conectar las superficies de control de vuelo a los controles del piloto persistió durante muchos años, hasta que los avances en la estructura de los aviones hicieron que esta técnica se considerara inadecuada para todos [7]. En la figura 2.1 se muestra el esquema de un sistema mecánico primitivo. Sobre la base del conocimiento básico de los principios de la ala curvada, que le permitían producir una mayor elevación, Otto Lilienthal se dio cuenta durante sus numerosos vuelos experimentales que despegar era más fácil que mantenerse en el aire. Por tanto, para el control de sus vuelos, inventó el 5