Conceptos Alternativos de Saneamiento Ambiental para Países en Desarrollo ANTOINE MOREL, ROLAND SCHERTENLEIB, CHRISTIAN ZURBRUEGG Instituto Federal Suizo de Ciencias del Ambiente y Tecnología (EAWAG), Agua y Saneamiento para Países en Desarrollo (SANDEC), Duebendorf, Suiza. Septiembre 2003 ANTECEDENTES El gran número de personas en el mundo que todavía no tiene acceso a agua, saneamiento, desagüe y a servicios de evacuación de residuos sólidos adecuados es prueba suficiente que los enfoques convencionales en el saneamiento ambiental no lograron mejorar sensiblemente el servicio que aún existe. Al mismo tiempo, las reservas naturales de agua dulce del mundo están expuestas cada vez más a presiones ambientales y económicas. Es probable que la situación se empeore radicalmente, a menos que se tomen medidas decisivas, ya que un continuo crecimiento demográfico y una mayor demanda de agua por persona, alimentados por mejores condiciones económicas, fomentarán la contaminación, y reducirán las fuentes de agua, de por sí limitadas, y excesivamente explotadas en muchos países. Por lo tanto, un nuevo enfoque fue desarrollado por expertos de fama internacional a fin de superar la falta importante de servicios de saneamiento causantes de enfermedades y que retrasan el progreso económico de cientos de miles de personas en países en desarrollo: el enfoque de saneamiento ambiental centrado en los hogares (ESACH). 1.1 mil millones de personas no tienen acceso a agua potable sana 2.4 mil millones de personas no tienen acceso a un saneamiento apropiado 50% de todos los residuos sólidos no son recolectados Nadie sabe cuántas personas tuvieron que abandonar sus casas debido a inundaciones cada año y 3 mil millones de personas deben sobrevivir con menos de US$ 2 por día fuente: OMS (2000) NUEVO PARADIGMA Y PRINCIPIOS DE TRABAJO Es menester desafiar el pensamiento convencional, y exponerlo de un modo persuasivo a la comunidad internacional de recursos de agua y gestión de residuos, tanto privada como pública, así como a la comunidad en general económica, social y a los responsables de política urbana. La base de esta necesidad es la siguiente: El concepto de “seguir la corriente” no presta servicios a los pobres; la vertiginosa urbanización plantea problemas de miseria, de indignidad humana y riesgos de epidemias. El concepto de “seguir la corriente” no es sostenible ni siquiera en el mundo industrializado; los sistemas de alcantarillado y de desagüe son sofisticados y el uso de agua de cualidad potable para el transporte de excrementos humanos es exagerado y derrochador. Los sistemas centralizados, concebidos e implementados sin consulta y sin la participación de los grupos implicados en todos los niveles, son respuestas anticuadas a los problemas de salud pública y ambientales. La participación de los grupos involucrados es vital.