Un análisis de este tipo, que nos permita captar y relacionar el trasfondo social de los poderes y las fuerzas vivas locales, requiere de una mayor atención al análisis micro, al estudio de pequeñas ciudades, villas, pueblos o comarcas, donde resulte posible trazar mejor las relaciones entre intereses económicos, poderes locales y redes familiares o c\ientelares. En segundo lugar, de modo complementario, es preciso profundizar en el análisis del conjunto de las políticas desarrolladas desde las instituciones locales y provinciales, que -conocidas cada vez mejor las pugnas internas y algunos aspectos relacionados con la represión, el discurso ofi- cial, las políticas simbólicas y de memoria, o las políticas asistenciales- atiendan también a cuestiones como las políticas de desarrollo agrario e industrial, o a la política urbanística, el crecimiento urbano y la gestión de los servicios públicos, aspectos que apenas están estudiados. Por último, ello nos lleva a la perentoria necesidad de ampliar la cronología de investigación a los años sesenta y setenta, enlazando con los estudios sobre la transición, lo que permitirá afinar el mapa de los cambios y las continuidades en los poderes locales y su trasfondo social, así como los procesos de reciclaje de políticos y cuadros franquistas en el nuevo marco democrático y autonómico. En suma, pasos previos que a la larga nos per- mitan plantear adecuadamente una visión global sobre qué supuso la dictadura franquista en cuestiones como la articulación y la significación de los poderes locales, las relaciones centro-periferia, o los lazos y la interacción entre el poder político y los intereses socio-económicos. GÉNERO Y FRANQUISMO: UN BALANCE HISTORIOGRÁFICO Inmaculada Blasco Herranz 68