López: La envidia que nos une 1 La envidia que nos une. Interacción simbólica y construcción social José Antonio López Marzo de 2016. alfanui@hotmail.com Resumen La envidia es mucho más que una emoción: es un vínculo, un modo de interactuar con los de- más. Instaura una rivalidad que promueve el valor social y la autoestima del individuo en un contexto donde pueden verse amenazados por la ventaja de otros. Frente al moralismo tradicio- nal, que la ha considerado un vicio o una patología, constituye un recurso funcional que en gene- ral resulta adaptativo para el individuo en sociedad. Se trata de un fenómeno complejo en el cual, sobre el sustrato biológico, perfilado por la evolución, la cultura imprime significados, roles y guiones. El presente artículo explora las características, funciones e implicaciones de la envidia basándose en los principios del interaccionismo simbólico y del construccionismo social. Palabras clave: Envidia, interacción, rivalidad, conflicto, adaptación social, vínculos sociales, emociones. Abstract Envy is more than an emotion: it is a link, a way to interact with others. Sets up a rivalry that promotes social value and self-esteem of the individual in a context where they can be threatened by the advantage of others. Against the traditional moralism, which has been considered a vice or a disease, it is generally a functional resource that is adaptive to the individual in society. It is a complex phenomenon in which, on the biological substrate, shaped by evolution, culture prints meanings, roles and scripts. This article explores the features, functions and implications of envy based on the principles of symbolic interactionism and social constructionism. Keywords: Envy, interaction, rivalry, conflict, social adaptation, social links, emotions. Introducción La tradición, bajo la influencia del dogma reli- gioso, ha presentado la envidia como un vicio, un sentimiento detestable que hay que suprimir. La mayoría de los estudios científicos se han hecho eco de esa idea: por una parte, se ha man- tenido el prejuicio de considerarla un aspecto de la conducta reprobable e inmaduro, o incluso patológico, enfatizando menos su funcionalidad; pero también han limitado la aproximación al fenómeno considerándolo una mera vivencia emocional. Nuevos paradigmas y la confluencia de teo- rías procedentes de diversas disciplinas han en- riquecido el estudio de los fenómenos psicoso- ciales. Este trabajo se inspira particularmente en las propuestas del interaccionismo simbólico y el construccionismo. Ambas corrientes enfatizan la dinámica social como plataforma de génesis y desarrollo de la conducta humana, caracterizán- dola ante todo por su significado compartido y por el hecho de ser construida por el individuo en el intercambio con los otros (Blumer, 1982; Berger y Luckman, 1968; Gergen, 1985; Kem- per, 1981; Goffman, 1989). A través de estos enfoques puede vislumbrar- se una mayor complejidad en los fenómenos psicosociales, y a la vez emplazarlos en concep- tos más amplios. Lo que se tenía por estricta- mente individual e íntimo ha ganado claridad al ser entendido como intercambio, inserto en un marco con el que interactúa. Lo que se conside- raba esencialmente emocional, se ensancha para abarcar múltiples elementos cognitivos y socia- les. Frente a la clásica oposición entre innatismo y ambientalismo, lo humano se nos presenta como un campo de interconexión de factores biológicos y culturales. El modelo sistémico ofrece una óptima herramienta epistemológica para la complejidad causal 1 . Este artículo 2 pretende desarrollar la tesis de que la envidia constituye un sistema de procesos 1 Ver Bertalanffy, L. (1993). Teoría general de los sistemas. México: Fondo de cultura económica. También Parrott y Rodríguez-Mosquera (2008: 117). 2 Síntesis y revisión del ensayo del mismo autor (2015) Cons- piradores íntimos. La envidia como vínculo.