NEFROLOGIA. Vol. XVIII. Núm. 4. 1998 308 Cambio de hemodiafiltración convencional a hemodiafiltración en línea. Seguimiento un año F. Maduell, C. Del Pozo*, H. García, L. Sánchez*, J. Hernández-Jaras, M. D. Albero*, C. Calvo, I. Torregrosa* y V. Navarro. Servicio de Nefrología. *Hospital Virgen de los Lirios, Alcoy. Hospital General de Castellón. RESUMEN La HDF en línea es una técnica que combina la difusión con una elevada con- vección (hasta 12 l/hora) en la cual se utiliza el mismo líquido de diálisis, libre de toxinas, como solución de reposición. El objetivo del trabajo fue valorar la evolución al cambiar a los pacientes de HDF convencional (1-3 l/hora) a esta nueva modalidad de tratamiento. Se estudiaron 33 pacientes, 23 hombres y 10 mujeres en programa de diálisis durante 64,5 ± 50 meses. Se excluyeron tres pacientes por recibir un trasplante, tres exitus y 11 por no completar el período de seguimiento. Todos estuvieron en HDF convencional con membranas de alta permeabilidad durante los últimos 33,5 ± 15 meses, con QB 422 ± 52 ml/min, Td 184 min, QD 690 ± 90 ml/min y reinfusión 4,1 ± 3 l/sesión. Se cambiaron a HDF en línea con el mismo diali- zador y Td; el QD 670 ± 50 ml/min (NS), QB 471 ± 50 ml/min (p < 0,05) y rein- fusión 24,2 ± 6 l/sesión (p < 0,001). Comparamos HDF convencional (media de los últimos 3-6 meses) vs HDF en línea con un seguimiento de 12 meses con controles analíticos mensuales, cinética de la urea y beta 2 microglobulina (B 2 m). Se apreció una buena tolerancia clínica, se alcanzó el peso seco con precisión y no se detectaron reacciones febriles. El Na prediálisis incrementó de 140 ± 2 en HDF a 142 ± 3 en HDF en línea (p < 0,05). No hubo cambios en el bicar- bonato pre y postdiálisis. Tampoco observamos diferencias en el seguimiento del potasio, a. úrico, magnesio, fósforo, calcio, PTHi, albúmina, prot. totales, coles- terol, triglicéridos. La B 2 m prediálisis descendió de 29,5 ± 8,1 a 26,2 ± 6,5 mg/l (p < 0,05). El Kt/V (Daugirdas 2.ª generación) incrementó de 1,30 ± 0,18 a 1,55 ± 0,29 (p < 0,05), Kt/Vr (corregido para el rebote) 1,08 ± 0,15 vs 1,23 ± 0,24 (p < 0,05), TAC (BUN) 45,3 ± 9 vs 39,1 ± 10 mg/dl (p < 0,01) y PCR 1,07 ± 0,2 vs 1,13 ± 0,24 g/Kg (NS). La Hb y el Hto aumentaron de 10,5 ± 0,9 a 11,4 ± 1,8 y de 32,2 ± 3,1 a 34,7 ± 5,2%, respectivamente (p < 0,05). La dosis de EPO dis- minuyó de 3.688 ± 2.301 a 2.906 ± 2.396 U/semana (p < 0,05). No observamos diferencias en la ferritina, IST ni leucocitos. Hubo una mejoría en el control de la TA (TAM 107 ± 16 vs 98 ± 13 mmHg). Recibido: 23-XII-97 En versión definitiva: 13-IV-98 Aceptado: 19-IV-98 Correspondencia: Dr. Francisco Maduell Canals Sección de Nefrología Hospital General de Castellón Avda. de Benicassim, s/n 12004 Castellón Documento descargado de http://www.revistanefrologia.com el 07/08/2015. Copia para uso personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier medio o formato.