8 Ginecología Clínica y Quirúrgica 2002;3(1):8-19 XX Reunión de Ginecólogos y Obstetras de las Comarcas Catalanas ¿Podemos reducir el número de cesáreas? Comunicaciones Moderador C. Foradada Consorci Sanitari Parc Taulí Sabadell Ginecología Clínica y Quirúrgica 2002;3(1):8-19 Conducta en el parto de nalgas E. Reus, M.Margarit, A. Rodríguez, JR. Méndez, J. Viguer, M. García, O. Gracia Hospital de Sant Boi La presentación podálica, que se produce en un 3-4% de las gestaciones a término, es sin duda una de las principales indicaciones de cesárea, de forma única o en combinación con otras indicaciones. El parto en presentaciones podálicas o de nalgas re- presentan actuaciones de riesgo debido a que pue- den producirse con mayor frecuencia alteraciones o lesiones de gravedad variable en el feto, relacionada con una mayor agresividad en las maniobras de ayu- da en la extracción fetal, y que se pueden presentar tanto en el parto vaginal, como en la cesárea. En el intento por racionalizar la creciente tasa de cesáreas que se está produciendo, no parece que ésta sea una de las indicaciones en las que sea posi- ble disminuir el alto índice de abordaje abdominal que se produce. Al contrario, son exigibles la utiliza- ción de estrictos criterios de selección para permitir la vía vaginal en la asistencia del parto de nalgas. Los principales factores que influyen en la elección de la vía de parto son la edad gestacional y el peso fetal estimado, ya que se han mostrado como los principales determinantes de la aparición de lesio- nes neonatales. No serían condicionantes la edad materna ni la paridad. En gestaciones pretérmino se recomienda la cesárea electiva en fetos por debajo de las 32 semanas de gestación o con peso estimado menor de 1.500 g. Por encima de estos parámetros se considera la apli- cación del mismo protocolo que en las gestaciones a término. La publicación de los resultados del Term Breech Trial en octubre del 2000, modificó sensiblemente los criterios de asistencia al parto de nalgas en gestaciones a término, al presentar mejores resulta- dos perinatales sin incremento de la morbilidad ma- terna en el grupo de cesáreas electivas. Se trata de un estudio multicéntrico de 121 hospita- les en 26 países con 2088 gestantes con presenta- ción podálica a términoasignadas aleatoriamente a un grupo de cesárea electiva o de vía vaginal, reali- zado entre enero de 1997 y abril 2000. Se realizó un seguimiento de las madres y los neonatos 1,5, y 3 meses y dos años postparto. En este estudio se señalaron peores resultados perinatales en el grupo vaginal, respecto a los de la cesárea electiva. Lo realmente sorprendente fue la semejante tasa de morbilidad materna en ambos grupos (3,9% en el grupo de cesárea frente a 3,5 % en el vaginal). La mejoría de los resultados perinatales fueron más evidentes en los países con baja mortalidad perinatal, como el nuestro. Se estima que se evita una muer- te o grave lesión neonatal por cada 14 cesáreas realizadas. Sin embargo, la valoración clínica del caso, la expe- riencia del obstetra, y la disponibilidad de la pacien- te, pueden permitir la evolución de un parto por vía vaginal, siempre que la progresión del mismo sea adecuada. Según los protocolos de actuación de la SEGO (ac- tualizados en octubre de 2001) se considera acepta- ble, el intento de parto de vía vaginal en presencia de las siguientes situaciones y siempre con el con- sentimiento expreso de la paciente: – peso fetal estimado < 3.800-4.000 g, – DBP < 96 mm, – nalgas puras o completas, – pelvis adecuada, – cabeza flexionada o indiferente, – ausencia de anomalías fetales, – ausencia de contraindicación para el parto vaginal. Son puntos controvertidos en la conducción del par- to vaginal, la amniorrexis artificial, el uso de oxitocina,