Imaginarios de conflictividad juvenil en Ecuador por Mauro Cerbino FLACSO ECUADOR (mcerbino@flacso.org.ec) Esta ponencia sintetiza las reflexiones y los resultados de una investigación realizada a través de ochenta entrevistas en profundidad con miembros y exmiembros de pandillas, en tres ciudades del Ecuador: Guayaquil, Quito y Cuenca. Introducción: Violencia y juventud Llaman violento al río impetuoso pero a las orillas que lo comprimen nadie las llama violentas. Bertolt Brecht Al mismo tiempo que desarrollábamos la investigación sobre violencia y pandillas juveniles de la que deriva este texto, ocurrió el asesinato de algunos taxistas en Guayaquil, en apariencia cometido por algunos miembros de la ‘nación’ 1 denominada los Latin King, hecho que desató la reacción en cadena de los medios de comunicación que, con su típico sesgo sensacionalista, han hecho del tema de la violencia juvenil uno de los de mayor actualidad. Esto ha provocado, como en otras ocasiones, el incremento de la represión policial y la sistemática estigmatización de los mundos juveniles como portadores potenciales o efectivos de violencia delincuencial. La medida, tomada en Guayaquil, del toque de queda a las 10 de la noche para los jóvenes menores de 18 años, es la demostración de que el discurso dominante tiende a focalizar la violencia en los sectores juveniles, como si éstos fueran implícitamente, es decir, bio- y psicológicamente violentos. Por otra parte, el tratamiento de ‘emergencia’ usado en el tema de las pandillas juveniles —incluso en los términos de extrañeza con los que un periodista señalaba que los pandilleros en Guayaquil ya no actuaban en sus territorios usuales y, más bien, habían tenido el ‘atrevimiento’ de ir al centro de la ciudad a cometer sus delitos—, 1 Acerca de la definición de ‘nación’ existen muchas versiones discordantes: hay quienes la consideran una especie de confraternidad dedicada a ciertas actividades culturales como la música o el grafito fundamentalmente pacíficos, y otros como una organización de mayor estructuración jerárquica más numerosa que una pandilla (siendo que ésta no llega al centenar de miembros mientras que la ‘nación’ es de varios centenares) y dedicada a actividades ilícitas. En todo caso, las ‘naciones’ tienen conexión con otros países latinoamericanos, e incluso con los Estados Unidos.