Agilizando las herramientas de gestión de proyectos Javier Berrocal, José García-Alonso, Juan Manuel Murillo Escuela Politécnica, Universidad de Extremadura, Av. Universidad S/N, 10071, Cáceres, Spain {jberolm, jgaralo, juanmamu}@unex.es Abstract. Las metodologías ágiles han sido usadas exitosamente en diferentes entonos, desde ambientes distribuidos hasta entornos con estrictas normas de calidad. Las compañías las han adaptado a todo tipo de situaciones. Actualmente, las compañías disponen de diferentes versiones de sus procesos que siguen dependiendo de las necesidades del entorno o del cliente. Sin embargo, las herramientas de gestión de proyectos no suelen soportar de igual manera las distintas variaciones del proceso. Suelen estar pensadas para una determinada situación. Esto impide obtener un beneficio completo de las herramientas o del proceso. En consecuencia, son necesarias herramientas que se adapten a cualquier variación. En este artículo se presenta Zentipede, una herramienta que gestiona y se adapta a cualquier proceso software. Para ello, permite que cualquier compañía modele sus prácticas, adaptándose a ellas. Además, utiliza técnicas de gestión de procesos de negocio (BPM) para agilizar y automatizar un gran número de actividades de gestión. Keywords: Agilismo en la gestión de proyectos, flexibilidad de metodologías. 1 Introducción En los últimos años, las metodologías ágiles han desplazado a las “convencionales” [1]. Estas metodologías han sido implantadas satisfactoriamente en todo tipo de compañías software [2], [3]. Incluso, las compañías están continuamente adaptándolas a nuevas demandas del mercado. Por ejemplo, hoy en día, los clientes demandan que sus proyectos sean realizados en menor tiempo, a menor coste y que se incremente la calidad del proceso seguido o del producto desarrollado. Con el objetivo de reducir los costes y tiempos de desarrollo, las compañías están adoptando modelos de negocio globalizados [4], [5]. Estos modelos requieren que los procesos ágiles sean adaptados para aumentar la coordinación y comunicación entre desarrolladores distribuidos [6], [7], para gestionar el conocimiento generado en cada centro [8] o para incluir actividades de monitorización del proyecto [9]. El problema de estas adaptaciones radica en que en ocasiones los procesos ágiles son sobrecargados con un mayor número de actividades de gestión. Por ejemplo, los gestores deben analizar cómo distribuir cada tarea o cómo coordinar a los desarrolladores, los desarrolladores deben indicar qué tarea están realizando en cada