1 Publicado en García Martín, José María (dir.)/ Bastardín Candón, Teresa / Rivas Zancarrón, Manuel / de Cos Ruiz, Francisco Javier / Franco Figueroa, Mariano (eds.), Actas del IX Congreso Internacional de la Historia de la Lengua, volumen I, Madrid/Frankfurt: Iberoamericana/Vervuert, pp. 701-716. Agrupaciones de preposiciones desde el punto de vista diacrónico y su (no) relación con las locuciones prepositivas Viorica Codita (Eberhard-Karls-Universität Tübingen / Universitat de València) 1. INTRODUCCIÓN Antes de todo quisiéramos señalar que este artículo tiene su origen en el análisis de una serie de textos medievales para la tesis doctoral que estamos elaborando. Durante la búsqueda e identificación de las llamadas locuciones prepositivas (en adelante LP) –el tema de la tesis doctoral–, nos dimos cuenta de que había pocas agrupaciones de preposiciones (en adelante AP) que pudieran competir con las LP. Visto esto y sabiendo que en latín era normal y frecuente el refuerzo de preposiciones mediante otras preposiciones –normalmente las más usuales (a, de, en)– nos preguntamos por qué en los primeros siglos de la escritura romance había tan pocas AP y tantas LP 1 . Ya hace algunas décadas que la investigación lingüística ha dado cuenta de los tópicos e imprecisiones relativas a las agrupaciones de preposiciones (Bosque 1997, Pavón Lucero 1999). No obstante, la descripción que se ha hecho en éstos estudios se ha centrado, en la mayoría de los casos, en la vertiente sincrónica de las AP. El único trabajo que analiza las AP desde el punto de vista diacrónico es el de Sánchez Lancis (en prensa). No obstante, en éste se citan ejemplos que, a juicio de otros estudiosos, son LP y no AP, tal como los considera el autor (cabe de, cabo de, (por) baxo de, de bajo de, ante de, tras de). La confusión atañe a determinadas estructuras: adverbio + preposición (ante de) y preposición + preposición (cabo de) (Cifuentes Honrubia 2003: 114). No obstante, para Sánchez Lancis, todos los casos responden a un mismo esquema preposición + preposición. La dificultad de distinguir entre estas dos categorías, adverbio y preposición, tiene raíces históricas. Puesto que proceden de varias fuentes, las preposiciones fluctuaron durante su evolución –algunas todavía lo hacen–, 1 Esta afirmación toma como referente textos en concreto, no un corpus general y amplio como el CORDE. Por ejemplo, en la Primera Partida registramos alrededor de 1000 LP (que constituyen un 0,72 % sobre el número total de palabras), y apenas 5 AP. En la General Estoria. Primera Parte (Tomo I) documentamos aproximadamente 1000 LP y unas 10 AP. En las Sumas de la historia troyana, el número de LP se acerca a las 400 ocurrencias, mientras que él de las AP únicamente a 10 (por sobre, para en, de entre, etc.). En las Leyes del estilo, hallamos unas 300 LP y casi 20 AP. En este contexto, dado el carácter residual que tienen las AP en algunos de los textos citados, habría que preguntarse si no deberíamos considerarlas más bien hápax sintácticos.