Tony Attwood. El Síndrome de Asperger: Una guía para padres y profesionales. 1 Modificaciones en la terapia cognitivo-conductual para adaptarse al inusual perfil cognitivo de las personas con síndrome de Asperger. Tony Attwood Traducción: Alejandra Esquivias Resumen Este artículo examinará el perfil cognitivo de niños y adultos con el síndrome de Asperger y las modificaciones que se pueden hacer a la terapia cognitivo-conductual convencional. En particular, cómo la persona con síndrome de Asperger conceptualiza emociones, estableciendo un efectivo significado personal en la expresión de emociones, fomentando el autodescubrimiento y utilizando los intereses especiales. Biografía El doctor Tony Attwood se tituló como psicólogo clínico en el Reino Unido y se especializó en el área del desorden del espectro autista durante unos 20 años. Sus áreas de interés son el diagnóstico precoz, los comportamientos repetitivos y el síndrome de Asperger. Él es el autor del altamente recomendado "Síndrome de Asperger: una guía para padres y profesionales" . (Londres: Jessica Kingsley, 1998). Ahora mismo se dedica a la práctica privada en Queensland, Australia. Introducción Los niños y los adultos con síndrome de Asperger son propensos a desarrollar desórdenes secundarios del estado de ánimo (1). Esto puede deberse a sus dificultades para la integración social y porque tienen una dificultad considerable conceptualizando y manejando sus emociones. Cuando los clínicos diagnostican desórdenes secundarios del estado de ánimo, necesitan saber cómo modificar los tratamientos psicológicos estándar para poder adaptarlos al inusual perfil cognitivo de las personas con síndrome de Asperger. Ya que el tratamiento psicológico primario para el tratamiento de los desórdenes de estado de ánimo es la terapia cognitivo-conductual (TCC), este artículo examinará dichas modificaciones según nuestro conocimiento del síndrome y basados en previas experiencias clínicas (2). La TCC ha sido diseñada y perfeccionada a lo largo de décadas y se ha mostrado efectiva para cambiar la forma en que la persona piensa y responde a sensaciones tales como ansiedad, tristeza y enfado. El programa del tratamiento se focaliza en aspectos de deficiencia cognitiva en términos de madurez, complejidad y eficacia del pensamiento y en aspectos de distorsión cognitiva en términos de pensamiento disfuncional y asunciones incorrectas. Así pues, tiene una aplicabilidad directa para clientes con síndrome de Asperger de los que se sabe tienen déficits y distorsiones de pensamiento. La terapia tiene varios componentes, siendo el primero una evaluación de la naturaleza y grado del desorden del estado de ánimo usando escalas de autoinforme y la entrevista clínica. El siguiente paso es la educación afectiva en el que se discute y se practican ejercicios para la conexión entre cognición, afecto y comportamiento y la forma en que los individuos conceptualizan las emociones e interpretan diversas situaciones. Las actividades posteriores consisten en la reestructuración cognitiva, control del estrés, auto-reflexión y un esquema de actividades para practicar nuevas habilidades cognitivas. La reestructuración cognitiva corrige las conceptualizaciones distorsionadas y las creencias disfuncionales. Se anima a la persona