“LA EVALUACIÓN COMO MEJORA DE LA PRÁCTICA DOCENTE DEL PROFESORADO NOVEL. UNA EXPERIENCIA EN LA TITULACIÓN DE MAGISTERIO DE LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA” Manuel Fernández Navas. mfernandez1@uma.es Noelia Alcaraz Salarirche. noe@uma.es Miguel Sola Fernández. misola@uma.es Universidad de Málaga Introducción Antes de adentrarnos en la última etapa de este proceso de evaluación, vamos a detenernos a repasar brevemente el proceso a través del cual llegamos a la situación que ahora nos ocupa. Nuestro profesor novel se enfrenta por primera vez a la docencia universitaria en el curso 2007-2008, en su caso debido a su condición de PIF – personal investigador en formación- debe, legalmente, asumir su carga docente compartida con un profesor titular. En nuestro caso lo hace con su director de tesis, por motivos de afinidad en la concepción del trabajo docente. La asignatura escogida es Evaluación de alumnos, centros y programas, optativa común a todas las especialidades de Magisterio y de seis créditos. Los motivos por los que se escoge esta asignatura tienen que ver con varias características: en primer lugar, la temática de la asignatura resulta interesante para ambos, ya que forma parte de las líneas de investigación de nuestros docentes, así como de varias experiencias en las que ambos han participado; en segundo lugar, los ejes de contenido en los que se enmarca la asignatura constituyen un interés primordial para nuestros docentes, ya que permiten deconstruir muchos de los conceptos previos con los que los estudiantes de magisterio vienen a la carrera; en tercer lugar, parece la asignatura ideal para un profesor novel, ya que no tiene demasiados créditos ni es una asignatura troncal que requeriría más trabajo y más experiencia a la hora de impartirla; además nuestra asignatura se concentra sólo en el segundo cuatrimestre de cada curso, con lo cual permite que nuestro profesor novel no