205 Fernando Lizárraga VICISITUDES DEL ESTADO MÍNIMO EN LA NORPATAGONIA ARGENTINA (NEUQUÉN, 1999-2007). Fernando Lizárraga * Hace unos setecientos años comenzó a extenderse el uso de la palabra latina status para aludir a las cualidades y a la majestad del rey o del príncipe. El status era un atributo del soberano: si el rey estaba sano, el reino estaba sano; el rey y el reino eran una misma cosa. Andando el tiempo, la palabra pasó a designar específicamente una situación: el estado del reino y no sólo el estado del rey. Más adelante, a medida que las cosas fueron cambiando (porque las cosas cambian, y no sólo las palabras) empezó a utilizarse el término Estado para mentar una forma de gobierno, un sistema de instituciones, y el territorio donde se ejerce dicho gobierno. De a poco, la palabra fue adquiriendo su significado moderno, para designar -en términos muy generales- a un dispositivo de poder que muchas veces es independiente tanto de los gobernantes como de los gobernados, una persona artificial, un poder impuesto sobre la sociedad, dueño exclusivo del derecho de usar la fuerza 1 . En la provincia de Neuquén, en la Patagonia argentina, las cosas han dado un giro muy curioso. Si no fuese porque es materialmente imposible volver al mismo punto en el tiempo, podría decirse que en estas latitudes se ha verificado un retorno a los orígenes. Aquí, el rey y el reino son la misma cosa; aunque aquí el rey lleva el nombre de un partido político: Movimiento Popular Neuquino (MPN). El Estado y el Partido se (con)funden en un único bloque de intereses, en una burocracia compartida, en un elenco de actores que se perpetúan y reciclan en los distintos niveles del Partido y del Estado. El MPN es un partido surgido a principios de los años 1960, durante la proscripción del Partido Justicialista (Peronista). Aunque sus documentos fundacionales expresan ideales asociados al Estado de Bienestar propios del consenso de posguerra y de la doctrina peronista, * Investigador adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y del Centro de Estudios Históricos de Estado, Política y Cultura (CEHEPYC), Universidad Nacional del Comahue, Neuquén, Argentina. Profesor en Historia (UNL), MA en Filosofía Política (University of York), doctor en Ciencias Sociales (UBA). Correo electrónico: falizarraga@conicet.gov.ar y falizarraga@yahoo.com.ar 1 Seguimos aquí, en líneas generales, el análisis de Quentin Skinner. Ver: Skinner, 2003.