REVISIÓN EN NEUROCIENCIA REV NEUROL 2007; 44 (9): 541-550 541 INTRODUCCIÓN Uno de los dogmas fundamentales mantenido en las neurocien- cias hasta el siglo pasado sostenía que la regeneración del siste- ma nervioso no puede ocurrir en etapas de la vida adulta. Sin embargo, a partir de los trabajos de Joseph Altman en la década de los sesenta, utilizando la técnica de autorradiografía con ti- midina tritiada (timidina- 3 H) para marcar células en división, se demostró la existencia de neurogénesis en algunas áreas del cerebro posnatal y adulto de la rata, específicamente en el bulbo olfatorio y el giro dentado en el hipocampo [1]. Estas observa- ciones recibieron poca atención durante los años siguientes, hasta que en la década de los noventa diversos grupos reforza- ron las investigaciones con las cuales se demostró que la neuro- génesis persiste en mamíferos superiores como primates y hu- manos [2,3]. Con base en estos estudios, la presente revisión tiene por objetivo presentar el conocimiento actual sobre la neu- rogénesis que ocurre en el cerebro adulto de los mamíferos. NEUROGÉNESIS EN EL CEREBRO ADULTO En varias especies, durante la etapa posnatal y a lo largo de toda la vida, se ha demostrado que nuevas neuronas continúan gene- rándose en el bulbo olfatorio, en el giro dentado, posiblemente en algunas áreas corticales [3] y en la sustancia negra [4]. Cabe mencionar que estos últimos datos han sido muy debatidos. Sin embargo, hoy día es posible especificar que las áreas con mayor actividad neurogénica son la zona subventricular (ZSV) –deli- mitando los ventrículos– y la zona sugranular (ZSG) del giro dentado en el hipocampo. En estas dos zonas del cerebro adulto de mamíferos existen células con actividad mitótica, las cuales pueden clasificarse en dos grupos: las células troncales, con un ciclo celular superior a 28 días, y las células progenitoras neuronales (CPN), con un ci- clo celular de 12 horas [5,6]. Las células troncales tienen la ca- pacidad de generar continuamente dos tipos de células: nuevas células troncales (capacidad de autorrenovación) y CPN. Las CPN, al perder su capacidad mitogénica en etapas tempranas del desarrollo, dan origen a neuronas, mientras que en etapas tardías del desarrollo originan astrocitos y oligodendrocitos (Fig. 1) [7,8]. Es importante señalar que se ha logrado aislar y cultivar células troncales a partir de tejido cerebral post mortem de humanos adultos [9-11]. Las células troncales embrionarias son pluripotentes, es de- cir, tienen la capacidad de originar distintos tipos celulares en el organismo en desarrollo, mientras que las células troncales del cerebro adulto pierden parte de esta capacidad, volviéndose mul- tipotentes, lo que implica que sólo pueden dar origen a tipos ce- lulares específicos [12-16]. Hasta la fecha, la mayor controversia ha sido determinar la naturaleza de las células precursoras en las zonas germinativas del cerebro adulto. Existen dos teorías yuxtapuestas sobre el origen celular de las células troncales en la ZSV: provienen de células ependimales que expresan nestina [17,18], o bien proce- den de células del tipo astrocítico (GFAP + y nestina + ), también denominadas células tipo B (Fig. 2) [19,20]. Las células progenitoras del sistema nervioso central (SNC) y las células neuroepiteliales presentan inmunorreactividad a la nestina. La nestina reconoce a la proteína de tipo VI de los fila- mentos intermedios, expresada en células troncales/progenito- ras del neuroepitelio primitivo, tanto in vivo como in vitro [21]. La mayoría de estudios refuerzan la segunda teoría, tanto en la ZSV como en la ZSG del giro dentado en el hipocampo. Se ha demostrado que una población específica de la glía radial puede originar precursores neurales, los cuales a su vez originan tanto neuronas como células de la glía [22,23]. Durante el de- NEUROGÉNESIS EN EL CEREBRO ADULTO Resumen. Introducción. El descubrimiento de que nuevas neuronas continúan generándose en el cerebro adulto ha modifica- do el concepto de plasticidad cerebral y ha revelado nuevos mecanismos que garantizan la homeostasis del sistema nervioso. Desarrollo. La neurogénesis, proceso que involucra la generación de nuevas neuronas, se ha demostrado en el hipocampo y en el bulbo olfatorio de mamíferos adultos, lo cual sugiere la persistencia de células troncales neuronales a lo largo de toda la vida. Los precursores primarios se han identificado en zonas especializadas denominadas nichos neurogénicos. De mane- ra interesante, la célula que da origen a las nuevas neuronas en el cerebro adulto expresa marcadores de células gliales, un linaje celular lejano al de las neuronas. Trabajos realizados durante el desarrollo del cerebro han demostrado que la glía ra- dial no sólo origina astrocitos, sino también neuronas, oligodendrocitos y células ependimales. Además, se sabe que la glía radial también es la precursora de las células troncales neuronales del cerebro adulto. Conclusiones. En conjunto, estos datos soportan la idea de que las células troncales se desarrollan de un linaje neuroepitelial-glía radial-astrocítico. Así, la identifi- cación de los precursores primarios, tanto en el cerebro en desarrollo como en el cerebro adulto, es fundamental para com- prender el funcionamiento del sistema nervioso y, con esto, desarrollar estrategias de reemplazo neuronal en el cerebro adul- to que lo requiera. [REV NEUROL 2007; 44: 541-50] Palabras clave. Astrocitos. Células troncales neuronales. Glía radial. Neurogénesis. Regeneración. Zona subventricular. Aceptado tras revisión externa: 13.09.06. Departamento de Neurociencias. Instituto de Fisiología Celular. Universi- dad Nacional Autónoma de México. México DF, México. Correspondencia: Dr. Óscar Arias-Carrión. Departamento de Neurocien- cias. Instituto de Fisiología Celular. Universidad Nacional Autónoma de Mé- xico. Apdo. Postal 70-600. 04510 México DF, México. Fax: (52-55) 5622- 5607. E-mail: arias@ifc.unam.mx Financiado parcialmente por las becas de posgrado CONACYT y DGEP a OAC, fideicomiso UNAM a RDC y proyecto IMPULSA-UNAM. 2007, REVISTA DE NEUROLOGÍA Neurogénesis en el cerebro adulto O. Arias-Carrión, T. Olivares-Bañuelos, R. Drucker-Colín