FUNDAMENTO: La indicación de tratamiento con gammaglobulina humana en pacientes con hipogammaglobulinemias primarias está bien establecida. Sin embargo, no hay criterios uniformes en relación con la dosis, periodicidad y vía de administración. MÉTODOS: Se han estudiado 27 pacientes afectados de inmunodeficiencia común variable (iCV) que recibieron tratamiento con cammaglobulina por vía intramuscular (i.m.) o intravenosa (i.v.). Se han evaluado los efectos secundarios, las concentraciones estables de lgG conseguidas, el control de la sintomatología, la evolución clínica y la necesidad de tratamientos coadyuvantes. RESULTADOS: La administración i.v. fue más eficaz que la i.m. para conseguir concentracio- nes séricas de lgG total superiores (5,2 ±1,2 frente a 3,5 ± 1,6 g/l; p = 0,07), en un menor período de tiempo (2,1 ± 1,6 meses frente a 6,3 ± 2,8 meses; p < 0,01) y con menos efectos secundarios. La dosis y la periodicidad del tratamiento debieron lndividualizarse en cada paciente en función de las necesidades de consumo y de la rapidez de metabolización de la gammaglobulina; los pacientes con supuración bronquial crónica y diarreas fueron los que precisaron dosis mayores (p < 0,0001) y un menor intervalo de tiempo lnterdosis (19,2 ± 3,1 frente a 23,6 ± 3,6 días; p = 0,01). El tratamiento con gammaglobulina humana permitió controlar las infecciones bacterianas recidivantes; sin embargo, se necesitaron tratamientos coadyuvantes con fisicterapia respiratorio en pacientes con supuración bronquial crónica y antibióticos para evitar la progresiva alteración de la función respirato- ria. CONCLUSlÓN: La administración de gammaglobulina humana a las dosis y con la frecuencia adecuada es eficaz para el control de las infecciones y para evitar el desarrollo de una broncopatía crónica, la alteración de la función pulmonar y la aparición de otras complica- ciones. La vía de administración i.v. es más segura y produce menos efectos secundarios que la i.m. La dosis y periodicidad del tratamiento deben individualizarse. The use of human gammaglobulin in the treatment of common variable immunodeficiency BACKGROUND: The indication for treatment with human gammagobulin in patients with primary hypommaglobulinemia is well established. Nonetheless there are no uniform criteria with regard to dosis, periodicity and route of administration. METHODS: Twenty-seven patients with common variable immunodeficiency (CVl) who received i.m. i.v. treatment with gammaglobulin were studied, evaluating the secondary effects, stable levels of lgG achieved, control of symptomatology, clinical evolution and the need for adjuvant therapies. RESULTS: lntravenous admininistration was more effective than intramuscular administration to achieve higher total lgG serum levels (5.2 + 1.2 vs 3.5 ± 1.6 g/l; p = 0.07) in a shorter period of time (2.1 ± 1.6 months vs 6.3 ± 2.8 months; p < 0.01) and with new few secondary effects The dosis and periodicity of the treatment was individualized in each patient on the basis of the needs of consumption and the speed metabolism of the gammaglobulin, with patients with chronic bronchial supuration and diarrhea being those requiring the greatest doses (p < 0.0001) and a short interdosis time interval (19.2 ± 3.1 vs 23.6 + 3.6 days; p = 0.01). Treatment with human gammaglobulin allowed the control of recurrent bacterial infection; however, adjuvant treatment with respiratory physical measures and antibiotics were required in patients with chronic bronchial suppuration to avoid proggresive alteration of respiratory function. CONCLUSIONS: The administration of human gammaglobulin at adequate doses and frequency is effective to control infection, avoid the development of chronic bronchial disease, alteration of pulmonary function and the appearance of other complications. Intravenous route is safer and produces fewer secondary effects than intramuscular administration with the doses and period of the treatment requiring individualization for each patient. Med Clin (Barc) 1995; 104: 201-206 Correspondencia: Dr. J. de Gracia. Servicio de Neumología, Hospital General Universitari Vall d’Hebron. Passeig de la Vall d’Hebron, 119-129. 08035 Barcelona. Manuscrito aceptado el 12-5-1994 201 La inmunodeficiencia común variable (ICV) es un síndrome que incluye un grupo he- terogéneo de enfermedades caracterizadas por un defecto primario en la producción de anticuerpos y una alteración variable de la inmunidad celular 1 . La enfermedad puede manifestarse a cualquier edad, aun- que con frecuencia lo hace en adultos. Las manifestaciones clínicas más frecuentes son las infecciones respiratorias recurren- tes y las gastroenteritis recidivantes 2-4 . Así mismo, se observa una alta prevalencia de enfermedades autoinmunes, neoplasias di- gestivas y procesos linfoproliferativos 5 . En la mayoría de los casos, el grado de afec- ción del tracto respiratorio condiciona la calidad de vida de los pacientes y el pro- nóstico de la enfermedad, ya que el de- sarrollo de enfermedad pulmonar crónica (bronquiectasias, enfermedad pulmonar destructivo crónica) y su evolución hacia la insuficiencia respiratoría es la causa de muerte más frecuente 2,3 . El diagnóstico temprano de la enfermedad y un adecua- do tratamiento para impedir los procesos infecciosos recurrentes, son imprescindi- bles para evitar la aparición de complica- ciones y su evolución progresiva. Desde hace más de 30 años se ha demos- trado que la administración de gammaglobulina humana, cuyas condicio- nes de producción han sido bien estable- cidas 6 , es el tratamiento más eficaz para prevenir las infecciones recidívantes y las complicaciones que acompañan a este y otros síndromes asociados a una alteración en la formación de anticuerpos 7-9 . Para que el tratamiento con gammaglobulina sea efi- caz se debe administrar a las dosis y con la periodicidad que permitan mantener concentraciones plasmáticas suficientes de lgG para evitar las infecciones recurren- tes. Sin embargo, ello no siempre es fácil de conseguir, ya que tanto la dosis como la periodicidad pueden variar en función de la vías de administración de la gammaglobulina humana, ya sea por vía intramuscular (i.m.) o intravenosa (i.v.), del método de fraccionamiento de la gammaglobulina humana i.v. y de las ne- cesidades de consumo de cada individuo. El objetivo de este artículo es el de comu- nicar nuestra experiencia en el manejo del tratamiento con gammaglobulina humana en pacientes afectados de ICV. ORIGINALES Utilización de gammaglobulina humana en el tratamiento de la inmunodeficiencia común variable Javier de Gracia, Montserrat Vendrell, Luisa Guarner a , Rafael Vidal, Marc Miravitlles, Cristina Mayordomo y Ferran Morell Servicios de Neumología y a Digestivo. Hospital General Universitari Vall d’Hebron. Barcelona. inmunoglobulinas, hipogammaglobulinemia, inmunodeficiencia común variable