La insuficiencia renal crónica (IRC) es un problema de sa- lud mundial que se asocia a un incremento en el riesgo de morbilidad y mortalidad de causa cardiovascular 1 . Para es- tablecer el diagnóstico de IRC se requiere demostrar una disminución del filtrado glomerular (FG) de menos de 60 ml/min por 1,73 m 2 o bien observar la presencia de daño renal con la aparición de albuminuria durante 3 meses con- secutivos o más 2 . Las evidencias científicas demuestran que la presencia de microalbuminuira (30-300 mg de albúmina en 24 h) o la disminución en el FG moderada (entre 30 y 59 ml/min/1,73 m 2 ) representan un factor de riesgo independiente para el desarrollo de enfermedad cardiovascular 3 . Esta situación puede observarse en la práctica clínica diaria, de ahí la im- portancia de evaluar el FG en la población general, ya que una detección temprana de la disminución de este paráme- tro identificaría con antelación a poblaciones de riesgo que se benefician de tratamiento para la prevención de episo- dios cardiovasculares. Sin embargo, estimar el FG en la práctica clínica diaria no es tan sencillo, ya que no es fácil medirlo de forma directa y suele estimarse mediante ecua- ciones matemáticas basadas en la creatinina sérica, lo que conlleva numerosas limitaciones, ya que los valores de crea- tinina pueden estar afectados por numerosos factores, como el método de medida empleado, la masa muscular del individuo, el grado de desnutrición o la edad avanzada, entre otros 4 . En este contexto, es necesario la búsqueda de nuevos marcadores de determinación rápida y fiable que puedan estimar la función renal de forma más objetiva. La cistatina C es una enzima de aproximadamente 13 kD con 122 aminoácidos que pertenece a la familia de las pro- teinasas. Se produce en las células nucleadas y se filtra en el glomérulo libremente y es reabsorbida sin segregarse en el túbulo renal, a diferencia de lo que ocurre con la creatini- na 5 . Además, el método de medida de la cistatina es a tra- vés de la técnica de inmunoanálisis, que es más fiable y con menos variabilidad interindividual que la técnica de ob- tención de la creatinina plasmática. Debido a todas estas características, la cistatina C parece ser un nuevo marcador para incorporar a la práctica clínica habitual, ya que mues- tra una buena correlación con el FG, medido con técnicas de referencia, y parece presentar una sensibilidad superior a la creatinina para establecer disminuciones del FG signifi- cativas (menores a 60 ml/min/1,73 m 2 ). Actualmente, la cistatina C tiene un futuro prometedor como parámetro para evaluar el FG, pero no está exenta de inconvenientes que pueden impedir su implantación en la práctica clínica habitual a corto plazo. Por un lado, su coste elevado de determinación mediante técnicas de inmunoa- nálisis hace que la estimación del FG mediante ecuaciones basadas en la creatinina, como la fórmula de Crockroft- Gault o el MDRD (modified diet renal disease), sea menos costosa. Además, la diferencia de sensibilidad al aplicar es- tas ecuaciones no es tan grande con respecto a la cistatina C y actualmente estas fórmulas son las recomendadas en las guías de práctica clínica para evaluar el grado de insufi- ciencia renal 6 . Por otro lado, hay factores clínicos, como el hipertiroidismo, los glucocorticoides, el hábito tábaquico, la obesidad, el sexo masculino, la ciclosporina y algunos tu- mores, que pueden aumentar los valores de cistatina C y sobrestimar el grado de insuficiencia renal 7 . En ancianos, según se ha demostrado recientemente 8 , los valores muy elevados de creatinina sérica o muy bajos de FG se correlacionan con la mortalidad cardiovascular. Sin embargo, valores próximos a la normalidad de creatinina no se asocian de forma tan significativa. En estos valores, la cistatina C se muestra selectiva y, por tanto, podría especu- larse que la cistatina C mantendría su correlación lineal con el FG «real», mientras que otras fórmulas basadas en la cre- atinina podrían sobrestimar el FG en la insuficiencia renal leve-moderada. Para ello, tal vez se requieran más estudios que comparen los valores de cistatina C con ecuaciones ba- sadas en la creatinina y técnicas de «patrón oro», como el Cromo-EDTA en la evaluación del FG para demostrar el pa- pel de la cistatina C en este sentido. Otro aspecto interesante de la cistatina C es su papel como marcador de riesgo cardiovascular. Parece que esta enzima participa en el catabolismo celular de proteínas que intervie- nen en la inflamación y el remodelado vascular arterial, aunque su mecanismo etiopatogénico exacto está aún por dilucidar. Algunos estudios han demostrado correlación en- tre los valores elevados de cistatina C con morbimortalidad cardiovascular. Uno de los más importantes, el Cardiovas- cular Health Study, incluyó a 4.663 adultos mayores de 65 años y evaluó la utilidad de la cistatina C como predictor de morbimortalidad cardiovascular 8 . En este estudio, los valo- res elevados de cistatina C superiores a 1,29 mg/dl demos- traron asociación estadísticamente significativa con la mor- talidad global y cardiovascular. Asimismo, datos del Heart and Soul Study concluyen que, en pacientes con enferme- dad coronaria estable, los valores de cistatina C se relacio- naban con un incremento de mortalidad y episodios cardio- vasculares 9 . En pacientes con insuficiencia cardíaca, se ha observado esta misma correlación con el pronóstico 10 . Ade- más, los valores de cistatina C se han relacionado con mar- cadores pronósticos cardiovasculares, como la proteína C reactiva, ultrasensible, el NT-proBNP o la troponina T. Esta asociación entre los valores de cistatina C y el aumento de riesgo de episodios cardiovasculares se ha observado en in- dividuos con valores de creatinina dentro de la normalidad y FG > 60 ml/min/1,73 m 2 . En este sentido, la cistatina C, además de constituir un marcador útil en la estimación del FG, podría ser útil como marcador sérico, fácil de medir y objetivo para incorporarlo en la evaluación del riesgo cardio- vascular. EDITORIALES Med Clin (Barc). 2008;130(1):13-4 13 Cistatina C: ¿un nuevo marcador de riesgo cardiovascular? Manuel Méndez Bailón y Luis Audibert Mena Departamento de Medicina Interna. Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Madrid. España. Correspondencia: Dr. M. Méndez Bailón. Departamento de Medicina Interna. Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Dr. Esquerdo, 46. 28007 Madrid. España. Correo electrónico: icc-bnp@lycos.es Recibido el 26-6-2007; aceptado para su publicación el 29-6-2007. 206.278