–501– Ciudadanía europea: un infeliz malentendido Agustín José Menéndez Filosofía del Derecho Universidad de León §1. La inserción de un capítulo que tenía por título «ciudadanía europea» en el Tratado de la Comunidad Económica Europea en 1991 1 generó enor- mes expectativas. Muchos fueron los actores políticos que afirmaron que el reconocimiento explícito de la «ciudadanía europea» contribuiría a la politi- zación y democratización de las Comunidades Europeas, no por casualidad hechas parte, en el mismo acto de reforma del derecho comunitario, de una «Unión Europea». En una frase que se repitió hasta la saciedad, se sostuvo que la «ciudadanía europea» constituía un paso decisivo en la superación de la «Europa de los mercaderes» en pro de la «Europa de los ciudadanos», sien- do esta última una Europa llamada a desarrollar una identidad propia en po- lítica exterior, de seguridad y defensa, y a convertirse en «social». Las expec- tativas fueron también enormes entre los académicos, y muy especialmente los especialistas en derecho comunitario. La «ciudadanía» europea fue vista, casi de forma inmediata, como heraldo de una nueva concepción de ciuda- danía, desligada de los vínculos nacionales «pre-políticos», capaz de contri- buir decisivamente a un giro «cosmopolita» de la política nacional y mundial. El entusiasmo político y académico no disminuyó pese a que la promesa inicial no condujo a un cambio sustantivo de las políticas supranacionales y nacionales. En ausencia de la unión política de la que la ciudadanía se había afirmado sería heraldo, la predisposición normativa positiva hacia la «ciuda- danía europea» se proyectó sobre la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, vista por buena parte de los especialistas de derecho europeo como «motor» del desarrollo de la «ciudadanía europea». Los jueces del Tribunal de Justicia fueron quizás más lejos que políticos y académicos al fijar sus expectativas. En una sentencia de 2001, el Tribunal afirmó que: 1 Fue en esa fecha en la que se firmó el llamado «Tratado de Maastricht», un tratado (com- plejo) mediante el que se introdujo no solo el Tratado de la Unión Europea en sí mismo, sino mediante el que se introdujeron importantes reformas en el Tratado de la Comunidad Económi- ca Europea; y entre otras, el título correspondiente a la ciudadanía europea.