Carlos Weiderhold y la “fundación” de Bariloche Laura M. Méndez y Jorge Muñoz Sougarret 1 En diciembre de 1894 un joven osornino llamado Carlos Weiderhold tomó la decisión de hacer un viaje al Nahuel Huapi del que mucho había oído hablar, pero no conocía. Lo acompañó en la travesía Antonio Millaqueo, un buen guía y hábil machetero que ayudó a abrirse camino entre la tupida vegetación y los cañaverales. Ya en territorio argentino, decidieron emprender una travesía por el gran lago Nahuel Huapi. La primera expedición lacustre partió de la altura donde desemboca el Ñirihuau. Con un pequeño bote a remos y acompañados por Daniel Márquez, oriundo de la isla de Chiloé y conocedor de las técnicas de navegación, aprovecharon el día calmo y sin alejarse de la costa, se adentraron en el Campanario. Tras arrastrar la embarcación por tierra, llegaron al lago Moreno y de allí a Puerto Brest. En esos tiempos era difícil la ruta por Laguna Frías por lo carencia de embarcaciones por lo que prefirieron atravesar el límite argentino-chileno por el Paso de Los Raulíes, de 1500 metros de altura. Ya en territorio chileno, una inesperada lluvia torrencial los obligó a guarecerse. Machete en mano, trazaron un corto sendero hasta llegar a un lugar al que denominaron “casa Pangue” donde improvisaron un refugio que techaron con hojas de pangua o nalca, que dio el nombre al lugar. Tras atravesar el valle de Peulla llegaron al lago de Todos Los Santos. Como el bote había quedado en Puerto Blest tuvieron que improvisar una balsa con la cual pudieron cruzar el lago Peulla. En Petrohué la abandonaron, y horas después se hallaron en Ensenada, pueblo chileno recostado sobre el lago Llanquihue. El único hombre que hallaron en los alrededores, Francisco Toelg, les alquiló unos caballos a cuyo galope llegaron a Puerto Montt. Un par de semanas después retornaron por el mismo camino, acarreando frutos y mercaderías diversas para comerciar en la región del Nahuel Huapi. Sin saberlo, habían dado origen a un circuito comercial entre Argentina y Chile que, por veinte años, fue el más importante de la región norpatagónica. ¿Quién era Carlos Weiderhold? El creador del circuito comercial lacustre entre el Nahuel Huapi y Puerto Montt provenía de una familia de comerciantes de origen alemán. Su padre, Heinrich Wiederhold Mardorf, nacido en Homberg en el Principado de Hesse, con poco más de veinte años emigró a Chile y terminó por asentarse en la ciudad de Osorno en 1862. Dos años después contrajo matrimonio en la iglesia 1 Docentes-investigadores de la Universidad Nacional del Comahue y de la Universidad de Los Lagos, Osorno, respectivamente.