1 Shoah y el debate “Lanzman (Moisés) /Godard (San Pablo)” 1 Aurora Fernández Polanco La vista o la vida Dos torsos enlazados, cubiertos “de ceniza, de lluvia, de rocío o de sudor”. Repele esta visión en blanco y negro y en primer plano, por ello sentimos cierto alivio cuando vuelve la nitidez a la pantalla, la imagen clara de la espalda de El donde se clavan intensamente las uñas de ELLA. La voz del hombre habla un francés con acento. De forma pausada pero contundente dice: Tu n’a rien vu a Hiroshima Comienza un dialogo recitativo, dice el guión; y así se recibe. Voces en off que resuenan tras secuencias de imágenes de dolor. Después de tantos años y tantos horrores vistos en los medios, todavía los documentos elegidos por Resnais para Hiroshima mon amour (1959), se hacen intolerables El.- No has visto nada en Hiroshima. ELLA.- Lo he visto todo. Todo (y sus uñas se clavan nuevamente sobre la espalda del hombre). El hospital también. Lo he visto. Estoy segura. Hay un hospital en Hiroshima. ¿Cómo iba a poder dejar de verlo? EL.- Tú no has visto el Hospital en Hiroshima. No has visto nada en Hiroshima (imágenes del museo, paneles con fotografías y documentos, la gente que pasea entre ellos...maquetas, pieles, cabelleras quemadas, en cera) 1 Este texto es una revisión del paper presentado en La Universidad Autónoma de Barcelona en el marco de la Reunión científica del proyecto de I+D sobre “La violencia y el mal en el arte y la cultura contemporánea. Representaciones y conceptos” Mayo 2003. La revisión incorpora los comentarios tras la publicación en Diciembre del 2003 del libro de Georges Didi-Huberman: Images malgrè tout, París, Les Éditions de Minuit. La preparación del paper coincide con la invasión de Bagdag y el horizonte del trabajo no deja de estar constituido por las masacres de Sharon en las franjas. Por ello, el acercamiento a Shoah, que inicié de formas más específica en el texto del Seminario en Madrid de Febrero del 2002, pretende a toda costa evitar el aislamiento que, en cierta manera, el tema “impone” y trata de evitar una mirada a cuyas espaldas queden los problemas del presente. Mirar en paralaje significa integrar el propio lugar desde el que se mira Sólo así entiendo el acercamiento al debate sobre el problema de la presencia de las imágenes (de un cierto tipo y posibilidad de representación visual) sobre la Shoah. Agradezco a Georges Didi-Huberman la acogida en su seminario de la EHSS y la generosidad de textos y comentarios.