El humanismo ilustrado de Joan Estelrich BLANCA RIPOLL SINTES Universitat de Barcelona Permítanme que desoiga los sabios consejos de Lázaro de Tormes y que, como Carpentier en El viaje a la semilla, empiece por el final y regrese luego al principio. Leo por primera vez el nombre del humanista mallorquín Joan Estel- rich, españolizado como Juan, en las páginas de la revista barcelonesa Destino. Entre 1946 y 1949, Estelrich colaboró en el semanario de Josep Vergés e Ignasi Agustí con una serie de 31 artículos que, bajo el marbete de «Hombres e ideas», reflexionan desde una perspectiva filosófico-cul- tural en torno a figuras de la cultura occidental y de la catalana en parti- cular (Ripoll Sintes, 2012: 45): pensadores y poetas románticos alemanes como Heine, Goethe o Novalis; ensayistas y escritores de la tradición anglosajona como H. G. Wells, G. Bernard Shaw o Thomas Carlyle; poe- tas franceses como Paul Valéry o André Gide; padres de la espiritualidad y la religiosidad contemporáneas como Dostoievski o Kierkegaard (haga- mos aquí un breve apunte: Estelrich fue el primero en comentar la obra del filósofo danés en la prensa catalana a principios de siglo —Perarnau, 2006: 37-54); escritores catalanes del siglo XIX como Jacint Verdaguer, Àngel Guimerà o Joan Maragall; poetas de la Escuela Mallorquina como Miquel Costa i Llobera o Miquel Ferrà; el teólogo mallorquín Ramon Llull; o los amigos de Estelrich, el crítico y profesor universitario Manuel de Montoliu y el novelista y traductor Sebastià Juan Arbó.