La METODOLOGÍA de los ThunderCats Entrevista a Rossana Reguillo Investigadora del Sistema Nacional de Investigadores de México y del ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara Por Graciela Rodríguez-Milhomens 12 rapport Le gusta preguntar y a eso se ha dedicado por más de 20 años. Dice que ha tenido la suerte de que los objetos de estudio se le aparezcan, aunque es posible que sea al revés: que sea ella quien se les aparece y los persigue. Ha viajado a los infiernos con sus inves- tigaciones sobre los miedos sociales, los poderes paralegales, la violencia, el narcotráfico. Pero siempre ha regresado a la vida, sostenida por la certeza de que alguien tiene que estudiar estos temas, la confianza en la precisión metodológica que utiliza, y la habilidad de convertir la emoción en pasión. La Dra. Rossana Reguillo Cruz, una de las investigadoras en Ciencias Sociales más reconocidas de América Latina, me recibió en su oficina del tranquilo y arbolado campus del ITESO, la Universidad Jesuita de Guadalajara. Allí conversamos sobre su recorrido como investigadora, sus objetos de estudio y las posibilidades de la investigación en Ciencias Sociales latinoamericanas. También sobre una de sus claves metodológicas: mantener entrenado “el músculo” de la capacidad de asombro ante la vida cotidiana; el poder de ver más allá de lo evidente. Si tuviera que hacer un repaso rápido de lo que el tema significa para mí, diría que hay dos detonadores fundamentales. Por un lado, la ¿Cómo se acercó a la investigación en Ciencias Sociales? emergencia muy visible de grupalidades juveniles en la ciudad, hacia mediados de la década de los ochentas, con un conjunto de prácticas que yo no lograba descifrar. Veía aquellas marcas e inscripciones en la pared, esos graffiti, y me empezó a surgir una inquietud muy vinculada a lo empírico, pero que empezaba a abrirse paso como un conjunto de preguntas teóricas y metodológicas. El segundo detonador fue un pequeño seminario que pude hacer, cuando empezaba la Maestría (en Comunicación), con Gilberto Giménez, el gran teórico de la cultura y de la identidad, paraguayo avecindado en México. Escucharlo a él fue como la constatación, pese a mi juventud en aquel momento, de que eso era lo que yo quería hacer. Se conjuntaron dos elementos: el objeto se me apareció y tuve una fuerte influencia de un maestro. Si tuviera que definir mi trabajo diría que no trabajo por proyectos, sino por programa, un programa de investigación de largo aliento. Entonces, un objeto temático te va llevando a otro. Cuando me empecé a acercar para tratar de entender lo que en aquel entonces se llamaba “bandas” —y que luego fui proponiendo llamar “cultu- Además de los jóvenes, ¿cómo llegó a los ejes de su investigación, como la ciudad, la construcción social del miedo o la cuestión de la violencia?