RENOVAR Y PROGRESAR. EL PROYECTO INACABADO DE LA SOCIEDAD CIVIL CENTROAMERICANA. Por Francisco Santos Carrillo 1 1. INTRODUCCIÓN Hace más de dos décadas reaparecía con fuerza el concepto de sociedad civil en la escena del debate político y social internacional. Lo hizo con un discurso renovado e innovador que todavía conserva, aunque las expectativas suscitadas en su día se han visto mermadas por el paso del tiempo. El nuevo paradigma de la sociedad civil se erige como un instrumento de profundización de la democracia a través de una mayor participación en las decisiones institucionales de los Estados democráticos (Keane, 1992; Diamond, 1994; Cohen y Arato, 2000). Sin embargo, su carácter reformador, junto con la aceptación tácita generalizada acerca del potencial democrático de la sociedad civil, se ve aherrojado por la ambigüedad conceptual y la creciente complejidad de un mundo en el que las dinámicas de mercado globales han colonizado todas las esferas de las relaciones sociales. En América Latina, el debate sobre el papel de la sociedad civil tiene su origen en tres acontecimientos esenciales: la democratización de los Estados, la inserción de la región en la economía global y la desarticulación de la matriz sociopolítica que había protagonizado la acción colectiva en el Estado nacional- popular (Garretón, 2001). Uno de los resultados de este proceso fue la creación de bloques regionales. En Centroamérica, la sociedad civil es producto del proceso de paz de Esquipulas y de la renovación del proyecto integracionista. En los escenarios nacionales, por el contrario, las transiciones experimentadas (Martí i Puig y Sánchez Ancochea, 2014) no fueron capaces de construir instituciones democráticas ni coaliciones que transformaran suficientemente los espacios de las relaciones entre los agentes políticos, económicos y sociales. Por tanto, aunque existe un numeroso, rico y variado catálogo de organizaciones de la sociedad civil en cada uno de los países centroamericanos -en gran medida propiciada por el protagonismo de la cooperación internacional-, no se puede hablar de la existencia de estrategias nacionales de la sociedad civil, ni siquiera 1 Doctor por la Universidad de Córdoba (España). Investigador de la Fundación ETEA para el Desarrollo y la Cooperación