57 Relexiones sobre la Primavera Árabe Anustup Basu Universidad de Illinois (Traducción Marlene Beiza y Sergio Villalobos-Ruminott) * En una columna publicada el 25 de mayo del 2011, en he New York Times, homas Friedman, un columnista habitual de dicho medio, hace un devoto llamado a los palesti- nos. En el comienzo de la llamada Primavera Árabe, Friedman los invita a aprender de la insurrección egipcia y adoptar la “Alter- nativa de Tahrir Square” (ATS). Es decir, anunciar cada viernes un “día de paz” y marchar, multitudinariamente, a Jerusalén, portando una rama de olivo y un cartel abogando por el Estado Palestino, escrito en árabe y en hebreo para evitar cualquier malentendido. En el meticuloso liberalismo de Friedman existe el deseo implícito por un evento simbólico que cambie las reglas del juego, un evento que se inscriba a sí mismo en el océano informativo sobre los levantamientos árabes y traiga a colación la imagen de un pueblo palestino amante de la paz, inalmente depurado del estigma del fundamentalismo patológico atribuido a organizaciones tales como Hamas. La ATS sería así una estrategia transformacional que no sólo ganaría el corazón y el apoyo de Israel y del mundo en general, sino también “sorprendería” a Benjamin Netan- yahu quien, en el auto-admitido universo “estrambótico” de Friedman, se sentaría en algún futuro-anterior a leer la columna de