61 Boletín del Archivo Histórico del Agua LA DISPUTA POR EL AGUA AL INTERIOR DE LOS EJIDOS. EL CASO DEL EJIDO DE CUAUTLIXCO, MORELOS. Luis Enrique Parral Quintero 1 Nohora Beatriz Guzmán Ramírez 2 Introducción El ejido adquirió una gran importancia en México después de la revolución como una unidad básica de producción económica, a partir de la cual se generaría el desarrollo del campo mexicano. Constituiría una forma transitoria de propiedad de la tierra, que desembocaría en la propiedad privada plena 3 y garantizaría a la población rural más necesitada acceso a la tierra parcelada para cultivar de 20 hectáreas, tierra de uso común y solares urbanos para vivienda. El reparto agrario se extendió por 62 años y se repartieron más de 100 millones de hectáreas de tierra o el equivalente a 52% de la tierra cultivable en el país. 4 El acceso a la tierra se dio por cuatro medios: restitución a pueblos despojados de sus tierras, por dotación a campesinos asalariados, para nuevos centros de población y por ampliación para nuevos ejidatarios. El órgano regulador del ejido es la Asamblea Ejidal, la cual es presidida por el Comisariado Ejidal, elegido entre los ejidatarios y por los ejidatarios en voto directo en asamblea. Los ejidatarios, además, tienen derecho de acceso a las tierras de uso común y a explotar el usufructo de su parcela individual. Pero no podían rentar, ni vender, ni ausentarse por más de dos años. Sin embargo las acciones para evadir los controles legales pronto se hicieron presentes y desde muy temprano las prácticas de arrendamiento y venta pronto se dieron, al igual que las prácticas de despojo. Unido al reparto agrario se generaron algunos cambios políticos que debilitaron, a una estructura político administrativa básica, al municipio. El comité ejecutivo agrario se convirtió en representante legal de los campesinos, administrador de los bienes del ejido y gestor de la solicitud de dotación o restitución de ejidos ante los funcionarios agrarios, era una nueva estructura de poder, paralela al ayuntamiento. Las dotaciones de agua para riego y consumo público, administradas por las juntas de agua, 5 dieron mayor poder al comisariado ejidal como intermediario y negociador de recursos hídricos para su ejido, aun después de creados los distritos de riego estos siguieron apoyándose en las juntas de agua o en los comisarios ejidales para administrar el reparto de agua en las comunidades.6 El juez de aguas o canalero, que se encargaba del reparto del agua en las parcelas del ejido, era nombrado por el comisariado ejidal. El ejido se constituye así en organismo e instrumento de representación de los campesinos. Creándose mecanismos del Estado para intervenir en el Ejido, fortaleciendo la alianza campesinos-Estado, 7 el vínculo entre el poder ejecutivo y los campesinos fue el poder ejidal, quien permitió el poder político y el control y la gobernabilidad. Dos tipos de conflictos afectaron a los ejidos, que podríamos denominar externos e internos, entre los primeros encontramos las dificultades para repartir de manera equitativa las dotaciones de agua, tierra de temporal y de riego, lo que llevó a múltiples enfrentamientos entre ejidos, de los cuales persisten algunos, y a la necesidad de generar inversiones en 1 UAEM. 2 UAEM. 3 Gustavo Gordillo de Anda, La segunda reforma agraria de México: Respuestas de familias y comunidades, 1990-1994, Colegio de México-FCE, México, 1999. 4 Fernando Galeana Rodríguez, (2005) "Demanda del dominio pleno en el ejido: derechos de propiedad y crédito rural", en Estudios agrarios, núm. 29. Procuraduría Agraria, México, 2005, p20. Formato digital.http://www.pa.gob.mx/publica/PA072901.HTM. 5 Ver en esta misma revista el artículo "La Junta de aguas de la Barranca de Tetecalita o Agua Dulce", en el cual se escribe sobre la gestión de las juntas de agua. 6 Jacinta Palerm Viqueira, Aventuras con el agua, Documento inédito, México, 2007. 7 Gordillo, La segunda, p. 18.