CREATIVIDAD, INNOVACIÓN Y EMPRENDEDORISMO EN INGENIERÍA Ing. Osvaldo Spositto, UNLaM, spositto@unlam.edu.ar Ing. Carlos Lerch, UNLaM, clerch@unlam.edu.ar Ing. Hernán Mavrommatis, UNLaM, mavrommatis@unlam.edu.ar Resumen Las Resoluciones Ministeriales que regulan la formación, el perfil y las actividades reservadas a los ingenieros establecen que los egresados deben ser capaces de entender, diseñar, implementar y gestionar actividades en las que se emplean conocimientos para el diseño y desarrollo de productos y sistemas. Así como que posean suficientes conocimientos de ciencias básicas y aplicadas, de las tecnologías disponibles y que sean competentes en sus proyectos, con responsabilidad social y actitud emprendedora. A lo que adicionan capacidad de gestión, liderazgo y de trabajo en equipo, que los habiliten a dar respuestas innovadoras a las problemáticas actuales. Pese a que diseñar, -actividad paradigmática de la ingeniería vinculada a la creatividad- así como innovar, y emprender el cambio a través de los proyectos que formulan y ejecutan los ingenieros, implican ciertas temáticas que exceden a las del conocimiento científico-técnico, éstas son tratadas marginalmente en las carreras actuales, donde lo que se priorizan son los contenidos disciplinares “duros”. Es por ello que en el presente documento incursionamos sobre tres temas que creemos resultan fundamentales en ingeniería, y por lo tanto en su enseñanza, tales como la creatividad, la innovación y el emprendedorismo, saberes genéricos transversales a todas las carreras, los cuales fomentaremos mediante la creación de un nuevo “Centro de Innovación, Creatividad y Emprendedorismo”. Finalizamos el documento con algunas preguntas abiertas que entendemos debemos plantearnos quienes tenemos la noble tarea de contribuir a desarrollar las competencias profesionales de los nuevos ingenieros del siglo XXI. Palabras clave Creatividad, innovación, emprendedorismo, ingeniería. 1. Aspectos sobre la tecnología, la ciencia y la ingeniería. Algunos agradecen a Prometeo, otros señalan que fue la mezcla de osadía e inexperiencia, o inconsciencia, de los más jóvenes quienes probablemente fueron los que se atrevieron a jugar por primera vez con el fuego. Independientemente de cómo haya sucedido, lo cierto es que el descubrimiento del fuego abrió el camino para que otros más tarde se atrevan a mantenerlo, manipularlo y finalmente busquen como crearlo. Pero la inteligencia y curiosidad del hombre en la historia remota, involucró una variopinta gama de aspectos, creando también estrategias en grupos para la caza de animales grandes, elaborando herramientas para trabajar la tierra, y acumulando semillas para comenzar a plantarlas de forma sistémica, abriendo así el camino a la agricultura. Este conjunto de conocimientos que el hombre fue creando, preservando y ordenando -que denominamos técnicas y tecnologías- fueron un emergente de la experiencia. Vemos que