Las cosmovisiones matriarcales y patriarcales clásicas: el valor del mito como una fuente histórica (Patriarchal and matriarchal worldviews classical: the value of myth as a historical source) Julio López Saco ( yogonbus@hotmail.com) Escuela de Historia, UCV RESUMEN Las cosmovisiones son un modo de expresar nuestras concepciones de lo real en mitologías e imágenes, y funcionan como marcos de creencias compartidas en torno a una matriz axiológica de carácter cultural, de modo que son “filosofías”. El arquetipo matriarcal del mundo es la diosa prehistórica y la tierra-madre neolítica, mientras que la visión patriarcal del mundo es el Dios- padre, creador y celeste, que se impone a la diosa-madre El mito productivo patriarcal encuentra en el logos político moderno su inserción. La prehistoria y la protohistoria de la humanidad corresponderían, simbólicamente, al abismo inicial, a la unidad, al ámbito matricial; es decir, a la madre-matriz-Magna Mater, mientras que la organización y la cultura ciudadana y estatal, patriarcal, representada en la antigüedad por la Grecia clásica y por las culturas de Mesopotamia, Egipto, China e India, es el Cosmos. Todo esto presupone valorar el mito como fuente histórica en una realidad no lineal, y caracterizar la realidad histórica como multiforme e inaprensible, bajo la presencia de fuentes que son versiones variadas y variables de los mismos hechos. PALABRAS CLAVE: cosmovisión, matriarcal, patriarcal, mito, historia. ABSTRACT The world is a way of expressing our conceptions of reality in legends and images, and function as frames of shared beliefs about axiological an array of cultural character, so that they are "philosophies." The archetype is the world's matriarchal prehistoric goddess and earth-mother Neolithic, while the patriarchal vision of the world is the God-father, creator and heavenly, which is imposed on the mother-goddess myth productive lies in the patriarchal political logos its modern insertion. Prehistory and protohistory of humanity, symbolically, the initial gulf to unity, the field matrix, id est the mother-to-parent Magna Mater, while the organization and culture, civic and state, patriarchal, represented in ancient Greece by the classical and for the cultures of Mesopotamia, Egypt, China and India, is the Cosmos. All this presupposes assess the myth as a historical source in a non-linear reality, and to characterize the historical reality as multifaceted and elusive, in the presence of sources that are varied and varying versions of the same facts. KEY WORDS: worldview, matriarchal, patriarchal, myth, history. Las visiones del mundo representan nuestros horizontes de sentido, con su imaginario simbólico. Las cosmovisiones expresan nuestras concepciones de lo real en arquetipologías, mitologías e imágenes; significan nuestros modelos existenciales y pautas intelectuales de conducta, pues funcionan como marcos de creencias compartidas en torno a una matriz axiológica de carácter cultural, constituyéndose en “filosofías” de valores de impronta colectiva. Tenemos una visión matricial del mundo y su mitología matriarcal. El arquetipo matriarcal del mundo es la diosa prehistórica y la tierra-madre neolítica, todo ello unido a la concepción cíclica de la existencia y su participación mística en un cosmos que vive, muere y se regenera (sociedades recolectoras y agrarias). La presencia de pastores y ganaderos indoeuropeos y semitas marca un corte estructural de la urdimbre cíclica: la visión patriarcal del mundo es la que ahora se impone; el Dios-padre, creador y celeste, se impone a la diosa-madre, ctónica y telúrica, como la luz a la oscuridad, el sol a la tierra lunar, la razón heroica al dragón caótico. La trascendencia celeste vence a la inmanencia terrestre. El cristianismo trunca, en parte, el ideal expansivo de la civilización patriarcal, representada por Atenas y la Roma imperial (el predomino grecorromano). Jesús, en el seno del patriarcalismo judaico y romano, posee una significación cultural que implica una nueva visión que gira, no en torno a la Gran Madre o el Gran Padre,