1 LA IMPOSIBLE LEGITIMIDAD DEL G-20 A LA LUZ DE LAS PROPUESTAS COSMOPOLITAS Ander Gutiérrez-Solana Journoud Profesor Derecho Internacional Público Universidad del País Vasco (UPV/EHU) 1. INTRODUCCIÓN La evolución de la sociedad internacional y las formas de gestionar su complejidad no han hecho sino evolucionar a lo largo de la Historia. Siempre centrada en el ámbito estatal, el impacto de la globalización en todas las esferas ha supuesto nuevos debates sobre la gobernanza global. En este sentido, las propuestas cosmopolitas han ido ganando espacio en los debates internacionalistas precisamente porque contemplan la realidad internacional desde paradigmas alejados de las visiones clásicas y, sin desconocer la crucial importancia del ámbito estatal y multilateral, plantean nuevas prioridades para la estructuración de unas formas de gobernanza inclusiva y centrada en los valores comunes y en el individuo. La asunción de que todas las personas forman un mismo colectivo, reconociendo las diferencias, y que es la persona y sus necesidades la que debe centrar el ámbito de la gestión de la gobernanza, son presupuestos atractivos para el estudio de las distintas formas de gobernanza. Naturalmente, el cosmopolitismo no se queda en una sugerencia de prioridades sino que plantea diferentes desafíos y elementos clave para la construcción de sistemas de gobernanza global inclusivos, reflexivos, participativos y eficaces. Este artículo pretende un acercamiento a las propuestas cosmopolitas de gobernanza, delimitando las líneas principales de su propuesta. Sobre esta base, se planteará una aproximación a uno de los centro de gobierno internacional más activos en los últimos años, el G-20. Precisamente por ser un foro ajeno a las grandes instituciones multilaterales y haber tenido gran protagonismo en los primeros años de la actual crisis económica, el G-20 podría suponer un modelo que anuncie unas nuevas formas de gobernanza, donde todas las regiones estén representadas y los valores comunes sean el motor de su actuación. Sin embargo, para ser una herramienta valida de una gobernanza en términos cosmopolitas es requisito necesario ostentar la cualidad, subjetiva, de la legitimidad.