por Jorge L. Giovannetti | 12 de febrero de 2016 | 7:00 am – 5 Comments Señalar el racismo de lo efímero y cotidiano 80grados.net/senalar-el-racismo-de-lo-efimero-y-cotidiano/ Introducción Por más de un siglo, y con diversos niveles de intensidad, pensadores y académicos desde diferentes disciplinas han desmantelado la noción de raza como una realidad biológica que justifique la desigualdad, el discrimen, y la opresión. De manera paralela, particularmente durante la segunda mitad del siglo XX, la comprensión de la raza como algo social e históricamente construido dominó las discusiones en las ciencias sociales. Numerosos estudios han identificado los procesos de construcción social de la raza, sus efectos perjudiciales para poblaciones específicas, y también su uso para sostener reivindicaciones sociales y políticas. Pero a pesar de estos esfuerzos, dirigidos en muchas ocasiones a reivindicar la igualdad, tanto la noción biológica de raza como los usos discriminatorios de construcciones raciales persisten testarudamente. Parafraseando al sociólogo Stuart Hall en su conferencia “Race, the floating signifier” (2002), las definiciones biológicas de raza están vivas en las prácticas discursivas y el sentido común de todos. ¿Cómo es que –se pregunta Hall– habiendo expulsado estos entendidos biológicos y discriminatorios de la raza por la puerta frontal, retornan por la ventana? Muchas personas argumentan que Puerto Rico es una sociedad exenta de racismo, y prima facie, hay elementos que le servirían de evidencia a quienes sostienen esa posición. Después de todo, no hay escasez de afrodescendientes que hayan ocupado u ocupan posiciones importantes en las altas estructuras de poder en la isla: desde periodistas prominentes y personas en la alta esfera administrativa de la universidad del Estado, hasta jueces en el Tribunal Supremo, un pasado Secretario del Trabajo y el Secretario de Educación. Pero como bien nos prueba el ejemplo estadounidense, el acceso de personas pertenecientes a grupos históricamente discriminados al poder político y social (Barack y Michelle Obama, Clarence Thomas, Eric Holder, Susan Rice, Anthony Foxx, Ron Kirk) no garantiza menos racismo y tampoco lo elimina. De forma paradójica, los eventos de violencia institucional contra afroamericanos en los últimos años sugieren que el racismo se ha recrudecido bajo la administración del presidente Barack Obama. Al igual que en Estados Unidos, en Puerto Rico coexisten grados de igualdad e inclusión con la discriminación y el racismo en sus diversas manifestaciones. Esta es una incómoda realidad para un país que consistentemente evade la verdad frente a sus ojos y en ocasiones no hace las mejores preguntas sobre el asunto. Por ejemplo, una 1/8