-85- CUADERNOS DE LA FUNDACIÓN DR. ANTONIO ESTEVE Nº 20 Introducción Los resultados de trabajos, experiencias, pro- yectos de investigación, etc., pueden darse a conocer de diversas maneras; su presentación en congresos es una de ellas. Conferencias, mesas redondas, comunicaciones orales y pós- teres son los principales medios que se utilizan en los congresos; estas formas de exposición contribuyen al intercambio de información entre los que asisten a dichos congresos. En este ámbito, el póster (o comunicación póster) no debe ser considerado como un tipo de comunicación de segunda fila; incluso, en muchas ocasiones, los pósteres recogen las aportaciones más interesantes de un congreso. Así, en los últimos años algunos congresos cien- tíficos hasta han eliminado las clásicas presen- taciones en forma de comunicaciones orales y todas las contribuciones han de ser como pós- ter; las presentaciones orales se reservan para conferencias, mesas redondas, seminarios, etc., en los que participan como ponentes los autores más reconocidos en cada área de interés. ¿Un póster en un congreso? Según el Diccionario de la Lengua Española, un póster es un «cartel que se fija en la pared sin finalidad publicitaria o habiendo perdido ese ca- rácter». La presentación en forma de póster en con- gresos o reuniones científicas se inició en la dé- cada de 1970. Es ésta una alternativa a la co- municación oral, que tiene la misma finalidad, pero que además ofrece la posibilidad de poder presentar estudios, proyectos o experiencias que por diversos motivos no se puedan presen- tar como comunicación oral. En cualquier caso, y sea cual sea el motivo por el que se utiliza el póster, no debe considerarse como una forma de presentación menor ni de peor calidad que las comunicaciones orales. El póster constituye un tipo de comunicación con un potencial enorme. Posibilita la transmisión concisa, clara y permanente (mientras dura la reu- nión o congreso) de su contenido, sin la fugaci- dad que impone una comunicación oral. De esta manera, puede ser analizado con detenimiento por los asistentes a una velocidad que se ajuste a sus capacidades e intereses, y posibilita el objeti- vo último de toda comunicación en un congreso: la transmisión de un mensaje por parte del autor y su captación por parte de los demás. Además, la posibilidad de entablar una comunicación directa con el autor o autores del póster permite el co- mentario de su contenido, la discusión ordenada, sosegada y tranquila, el intercambio de opinio- nes, etc. Todo ello, difícilmente puede conseguir- se en una sesión (muchas veces maratoniana) de comunicaciones orales. Con el póster se pueden considerar otras cuestiones relacionadas con el tema que se expone, se pueden intercambiar experiencias entre profesionales, clarificar con- ceptos, participar en nuevos conocimientos, etc. Además, el autor no ha de demostrar su erudi- El póster científico* Elena Guardiola * Este capítulo se basa, en parte, en un documento anterior: Guardiola E. El póster, una forma de presentación eficaz en un congreso. I Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. Valencia, 29-31 de octubre de 2002. Disponible en: http://travesia.mcu.es/documen- tos/posters.pdf