51.487 El síndrome antifosfolipídico fue definido hace 20 años por Hughes como el estado trombofílico (arterial y/o venoso) y/o de pérdidas fetales recurrentes en presencia de anticuerpos antifosfolípido, como el anti- coagulante lúpico o anticardiolipina, acompañado, a veces, de trombo- citopenia. Se puede estimar que presenta una prevalencia entre 3-200 casos por 100.000 habitantes; sin embargo, muchos de ellos no son diagnosticados correctamente. Los episodios trombóticos recurrentes pueden presentarse en cualquier parte del árbol vascular, pero las ve- nas profundas y las arterias cerebrales son las afectadas con mayor frecuencia. Su amplio abanico de manifestaciones ha llevado a incluir- lo en la práctica totalidad de las especialidades clínicas. A pesar del gran avance efectuado en la comprensión de la etiología y los mecanis- mos patogénicos del síndrome, su etiología y etiopatogenia todavía no se conocen con certeza. El tratamiento es difícil debido a la ausencia de una orientación clara sustentada en la evidencia científica, pero si- gue estando basado en los medicamentos anticoagulantes y antiagre- gantes, tanto para el tratamiento de los problemas vasculares como de los obstétricos; sin embargo, se detecta una tendencia a reclamar un tratamiento individualizado del paciente acorde con su riesgo trombó- tico o de pérdida fetal. En esta revisión se pretende, con una exhausti- va búsqueda bibliográfica sobre el tema en las publicaciones de los dos últimos años, dar una visión del estado actual del conocimiento, abordando los requisitos diagnósticos, la etiopatogenia, las principales presentaciones clínicas asociadas, el manejo y el tratamiento de esta enfermedad, que sigue siendo un reto para el médico clínico. Palabras clave: Síndrome antifosfolipídico. Anticuerpos anticardiolipina. Anticoagulante lúpico. Anti-β 2 -glucoproteína. Trombosis. Antiphospholipid syndrome updating The antiphospholipid syndrome (APS) was defined 20 years ago by Hughes as a thrombosis (arterial and/or venous) state and/or recurrent pregnancy loss in the presence of antiphospholipid antibodies like lu- pic anticoagulant and/or anticardiolipin, which sometimes coexist with thrombocytopenia. Although the prevalence of APS is estimated to be 3 to 200 cases per 100,000 inhabitants, many cases remain without a proper diagnosis. Recurrent thrombosis events can happen at any site in the vascular tree, yet most common affected sites are deep veins and cerebral arteries. As a result of its vast and protean manifestations, APS is currently being dealt with by most medical specialties. But despite research advances and improvements in its knowledge, many features of this syndrome such as its etiology and pathophysiology are not well understood yet. Standard therapy for vas- cular and obstetric problems is difficult because of the abscence of evidence-based guidance and continues to be based on antiplatelet and anticoagulation drugs. Yet some authors claim individual treat- ments according to the risk of thrombosis or fetal loss. In this review we offer, through an extensive bibliographical search of the subject over the last 2 years, a view of the state-of-the-art of APS including current criteria for diagnosis, molecular basis, main associated clini- cal manifestations, management and treatment. Key words: Antiphospholipid syndrome. Anticardiolipin antibody. Lupus anticoagulant. Anti-beta2-glycoprotein. Thrombosis. El síndrome antifosfolipídico (SAF) fue definido por Hughes en 1983 como el estado de trombofilia y/o abortos de repeti- ción, asociado a la presencia de autoanticuerpos antifosfolí- pido (aFL) a título moderado o alto y acompañado, con cierta frecuencia (aproximadamente el 30%), de trombocitopenia 1 . Actualmente se considera una de las causas más frecuen- tes de trombofilia adquirida y accidente cerebrovascular (ACV) en menores de 50 años. La presencia de aFL frente a antígenos treponémicos fue demostrada en pacientes sifilíticos por Wassermann en 1906, mediante la prueba para la detección serológica de lúes. En la década de 1950 se detectó, en enfermos de lu- pus eritematoso sistémico (LES), la presencia de un anti- coagulante que ocasionaba falsos positivos en la prueba se- rológica de la sífilis (venereal disease research laboratory [VDRL]) y que fue conocido, posteriormente, como anticoa- gulante lúpico (AL). Paradójicamente, la presencia del anti- coagulante lúpico comenzó a relacionarse con una elevada incidencia de embolia y fenómenos trombóticos, así como de pérdidas fetales recurrentes. Un paso decisivo se dio al desarrollarse una prueba especí- fica (radioinmunoanálisis en fase sólida, 200-400 veces más sensible que el VDRL) para determinar los anticuerpos frente a la cardiolipina (aCL), el antígeno primario de la VDRL 2 . Se han empleado diversos sinónimos para el SAF, que se conoce, indistintamente, como síndrome anticardiolipina, síndrome antifosfolipídico/proteína, síndrome cofactor anti- fosfolípido, síndrome de Hughes, síndrome de anticuerpos antifosfolípido; y en Francia es conocido como síndrome Soulier-Boffa. Si el SAF no se asocia a LES o a otras enfermedades autoin- munes, se denomina SAF primario; si se presenta asociado con enfermedades autoinmunes (principalmente LES y artri- tis reumatoidea), se define como secundario 3 . En 1992 se describió un subtipo de SAF de curso fulminan- te y a menudo fatal (un 50% de fallecimientos a pesar del tratamiento), con fallo multiorgánico secundario a trombosis masiva: el SAF catastrófico, que presenta múltiples episo- dios vasculares oclusivos que afectan, usualmente, a los pe- queños vasos que alimentan diferentes órganos y sistemas 4 . Los aFL implicados en el SAF son un grupo heterogéneo de autoanticuerpos. La etiología y patogenia de estos anticuer- pos no están dilucidadas, el gran abanico de manifestacio- nes clínicas podría explicarse por múltiples mecanismos. Se presupone que sólo un número limitado de los aFL induci- dos (quizá por una infección banal) podrían ser patogénicos en individuos genéticamente predispuestos 5 . Más del 50% de los pacientes lúpicos con aFL acaban de- sarrollando SAF, cuyo diagnóstico y tratamiento es un reto para las diferentes especialidades clínicas, aunque el pro- nóstico a largo plazo no es, ciertamente, muy optimista, ya que una gran parte acaba por desarrollar daño orgánico y ver afectada su funcionalidad 6 . 27 Med Clin (Barc) 2003;121(12):459-71 459 Actualización del síndrome antifosfolipídico Juan Antonio Orts a , Ángel Zúñiga b y María Orera c a Unidad de Autoinmunidad. Área de Diagnóstico Biológico. Hospital de la Ribera. Alzira. Valencia. b Unidad de Biología Molecular. Área de Diagnóstico Biológico. Hospital de la Ribera. Alzira. Valencia. España. c Unidad de Genética. Hospital Universitario Gregorio Marañón. Madrid. España. Correspondencia: Dr. J.A. Orts Costa. Unidad de Autoinmunidad. Área de Diagnóstico Biológico. Hospital de la Ribera. Ctra. Alzira. Corbera, Km 1. 46600 Alzira. Valencia. España. Correo electrónico: jaorts@hospital-ribera.com Recibido el 14-1-2003; aceptado para su publicación el 29-4-2003. Documento descargado de http://www.elsevier.es el 06/11/2016. Copia para uso personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier medio o formato.