Conferencia XII Congreso Venezolano de Producción e Industria Animal 2004 Agroforestería 187 GANADERÍA Y MEDIO AMBIENTE EN AMÉRICA LATINA 1 Enrique Murgueitio y 2 Muhammad Ibrahim 1 Fundación CIPAV. Cali. Colombia. Correo-E: enriquem@cipav.org.co 2 Grupo Ganadería y Medio Ambiente. CATIE. Costa Rica . Correo-E: mibrahim@catie.ac.cr Introducción Los animales domésticos que hoy ocupan la mayor proporción de las poblaciones pecuarias de América llegaron en las naves de los españoles desde el segundo viaje de Cristóbal Colón hace cinco siglos a las islas del Caribe y de ahí fueron trasladadas al continente a través de las distintas expediciones de conquista (Pinzón 1984). La ganadería se inició en América aprovechando los ecosistemas de sabanas naturales presentes en varias regiones del Caribe, la Orinoquia y la Pampa argentina. Poco a poco avanzaría acompañando los desmontes de los bosques de los ecosistemas secos y húmedos así como las laderas de las montañas y los altiplanos. Con el tiempo estos animales de pastoreo fueron determinantes para consolidar el modelo político y económico de control del territorio a través de la propiedad privada, que luego pasó de las colonias ibéricas a las repúblicas y perdura hasta nuestros días de diferentes maneras (Murgueitio 2003). El uso del fuego se aplicó como estrategia de manejo para repeler la sucesión vegetal y también como herramienta de transformación de bosques nativos y para la transformación de millones de hectáreas fue definitiva la difusión de gramíneas africanas como el puntero Hyparrhenia rufa, gordura o yaraguá Melinis minutiflora y Guinea Panicum maximum por su agresividad, tolerancia al fuego y la capacidad de producir semillas de fácil multiplicación en grandes cantidades (Parsons 1972). La ganadería basada en pastoreo ha realizado el mayor cambio en los paisajes rurales hasta llegar a una escala continental y debe reconocerse como un proceso de enormes repercusiones ambientales y sociales (Bennett y Hoffmann 1992). En América tropical el mayor uso de la tierra de los agroecosistemas en la actualidad se encuentra en pasturas, llegando en algunos países a ocupar entre el 60-80% del área. El incremento de esta actividad se ha realizado en la mayor parte de los casos sobre la reducción de ecosistemas naturales especialmente bosques tropicales y de montaña y en menor proporción de humedales.